Discurso del Bloque Latinoamericano Berlín
Sábado 11.12.2025

Querides compañeras, compañeros, compañeres de lucha.
No hay nada nuevo que decir respecto a la narrativa yanqui de su supuesta guerra contra el narcotráfico, mucho menos respecto a su parodia de defensores de la democracia en el mundo. Sabemos bien que el diablo vive en su propia casa. La historia y los hechos lo han demostrado una y otra vez, a costa del asesinato, desaparición y desplazamiento forzado de millones de personas a lo largo y ancho de nuestro planeta. Antes la excusa era la guerra contrainsurgente ahora es la guerra contra las drogas. El manual es el mismo pero con otro título. El azufre se huele en todos lados.
Sabemos que antes de que se cometan los peores crímenes en contra de la humanidad el imperialismo y su maquina mediática inicia un proceso de deshumanización de las víctimas de su agresión. Además sabemos bien que vivimos en la era de la post-verdad, donde unas lanchas de pescadores cruzando el mar caribe, visiblemente desarmados, pueden ser considerados como narcotraficantes que amenazan la integridad de la sociedad estadounidense y por tanto pueden ser bombardeados. El resultado más de 80 personas asesinadas extrajudicialmente, los pocos sobrevivientes han sido arrestados y luego liberados a faltas de pruebas que los inculpen.
No se solemos hablar de números en discursos, pero esta vez queremos nombrar algunos números que nos parecen importantes en el contexto de la economía de la guerra. En 2023-2024 de un total de ganancias por venta de armas de las 100 principales empresas en el mundo, un 49% de los ingresos eran para empresas yanquis, un 22% para empresas europeas, un 13% para empresas chinas, un 4,6% para empresas rusas y un 2,4% para empresas israelíes.1 Latinoamérica no tiene empresas de armas que tengan un porcentaje medible de ingreso dentro de estas primeras 100 empresas más importantes a nivel mundial. En 2025 estos números son mucho más altos como nos demuestran las ganancias abrumadoras, los anuncios de inversiones masivas desde los mismos gobiernos y los discursos cada vez más recurrentes de militarización. No hace falta decir que la mayoría de personas que mueren en el mundo son asesinadas con estas armas, en contextos de guerra, genocidio, violencia policial y paramilitar.
Traemos estos números a un discurso, porque ya nos cansamos de hablar de derecho internacional, de derechos humanos y de democracia. Que hablan estos números. La violencia imperial y los genocidios sionistas nos han demostrado que somos nosotres, les pobres, les migrantes, las mujeres y disidencias los cuerpos desechables del sistema. Nuestros pueblos considerados desechables no tienen derechos. Que hable el pueblo palestino, que hablen las favelas de Rio de Janeiro, que hables los niños de Guayaquil, que hablen los 80 pescadores asesinados bajo la impunidad y el silencio de todas las instituciones internacionales de derechos humanos y defensa de las democracias. La cara de nuestros enemigos es cada vez más clara. Ellos son la muerte y la avaricia, nosotres la vida y la dignidad.
La competencia armamentística es la respuesta de la pérdida del poder económico y político de estados unidos y sus sometidos aliados. Es a la vez la respuesta económica y militar para asegurar su propia producción. El desarrollo de la tecnología armamentística necesita de tierras raras, petróleo, gas, y por lo tanto, necesita garantizar su control sobre el saqueo de las riquezas en „su patio trasero“. Recursos que son propiedad de la humanidad y de la misma naturaleza.
La elite económica- política de EE.UU logró el objetivo de que Europa se rearme masivamente y que las grandes mayorías temiendo una invasión de Rusia consideren necesario aquello. Los números, los hechos y la historia demandan otra lectura. Ahora el próximo objetivo de EE.UU es asegurar el dominio sobre Latinoamérica, sus recursos y territorios. Controlar a a los países soberanos para que no puedan decidir sobre sus recursos y proyectos económicos-políticos y negociaciones con otros países, más que nada: China, y en materia militar Rusia.
Son muchas las agresiones imperialistas yanquis en el Caribe y en toda Nuestra América, también son muchos los cipayos y vendepatria como Machado, que piden a gritos una invasión militar extranjera en su propio país, demostrando una vez más que poco le importa la vida y el destino del pueblo venezolano. Nosotres queremos enfocarnos en la tarea que tenemos como clase en esta etapa y la esperanza que nos brinda Latinoamérica como continente de paz y sin armas nucleares. Latinoamérica ha forjado su destino en resistencia contra el colonialismo, la esclavitud, la burguesía nacional y el imperialismo. Son más de 500 años de memoria y lucha. Somos un pueblo en rebeldía, un pueblo valiente. Hemos defendido nuestros ríos, nuestros hijes y revoluciones con toda la fuerza de nuestros ancestros. Lo seguiremos haciendo.
En estos términos hacemos nuestro primer llamado: Que viva Latinoamérica unida y soberana contra el imperialismo! Fuera yanquis!
Nuestro segundo llamado es a los países europeos y a Alemania en particular, de entrelazar nuestras luchas contra la destrucción de nuestros territorios por los intereses de las clases dominantes.
Nuestro tercer llamado es a cambiar la perspectiva de una supuesta división del mundo entre el eje del mal: con dictaduras, terroristas, narcotraficantes y el eje del bien: con democracias salvadoras. Proponemos dividir el mundo según el interés de las mayorías contra las minorías, el 99% contra 1%, la vida contra la destrucción. Por lo tanto llamamos a la resistencia popular en todo el mundo. Que viva el internacionalismo!
Nuestro cuarto y último llamado es a seguir organizándonos, a seguir luchando por un mundo donde no haya ni hambre, ni guerra, donde como seres humanos podamos vivir libremente en comunidad, en armonía con la naturaleza. Como parte de la clase trabajadora precarizada somos críticos a un gobierno que no representa a las mayorías, no compartimos su propuesta política de Maduro. Pero eso no nos inhibe y nunca nos inhibirá de solidarizarnos con el pueblo venezolano, eso no nos inhibe de gritar alto y claro: Fuera yanquis de Latinoamerica! Fuera Machado de Berlin y Latinoamérica! Desde Gaza a Abya Yala – Viva Venezuela, Viva Colombia libre y soberana!
- Según los datos de SIPRI, los cuáles sólo se basen en datos oficiales. ↩︎
