Überlegungen des Bloque Latinoamericano Berlin zum Krieg in der Ukraine

Die folgende Erklärung ist das Ergebnis einer Reihe von Debatten, die wir während der Treffen innerhalb unserer Organisation geführt haben. Wir betrachten sie nicht als eine geschlossene Position, sondern als einen Beitrag zur dringenden Debatte über die aktuelle Situation und als eine Einladung, die Diskussion in anderen Räumen und mit anderen Netzwerken fortzusetzen.

Als Gruppe lateinamerikanischer Migrant*innen wissen wir, dass es wichtig ist, sich in diesem Territorium, in dem wir heute leben, laut und deutlich Gehör zu verschaffen. Gleichzeitig suchen wir den Dialog mit anderen migrantischen Gruppen und auch mit Organisationen der deutschen Linken, um die propagandistische Dichotomie zu durchbrechen, die uns von den Massenmedien aufgedrängt wird.

Aus der gemeinsamen Geschichte, die im kollektiven Gedächtnis unserer pueblos verankert ist, wissen wir, dass imperialistische Kriege immer die Niederlage der Unteren bedeuten. Sie werden nie gewonnen und die einzigen möglichen Nutznießer sind die Eliten, welche die politische und wirtschaftliche Macht ausüben. Aus dieser Perspektive verstehen wir den derzeitigen russischen Einmarsch in das Gebiet der Ukraine als eine imperialistische Konfrontation zwischen Ländern des Weltzentrums. Die sich gegenüberstehenden Blöcke, die NATO auf der einen und Russland auf der anderen Seite, haben die Ukraine als ein weiteres ihrer Opfergebiete definiert, um die wirtschaftliche, kulturelle und militärische Hegemonie in Mittel- und Osteuropa zu erlangen.

Wir sind der Ansicht, dass der Einmarsch in die Ukraine vor allem mit der Kontrolle der Energiemärkte zu tun hat und wenig mit der Feindschaft zwischen der russischen und  ukrainischen Bevölkerung. Der Machtkampf zwischen den USA und Russland um die Versorgung der Europäischen Union mit Kohlenwasserstoffen bedroht heute die gesamte Menschheit.

Die patriarchale, kapitalistische und postkoloniale Kultur unserer Gesellschaften zeigt sich auf allen Ebenen dieses Konflikts. Wir können nicht leugnen, dass Rassismus und klassen- oder geschlechtsspezifische Benachteiligung eine grundlegende Rolle im Ausmaß der Unterdrückung durch Krieg spielen und dass die davon betroffenen Menschen besondere Aufmerksamkeit und Solidarität brauchen.

Die Heuchelei der EU-«Hilfe» zeigt sich deutlich darin, dass sie zwar ukrainische Flüchtlinge mit offenen Armen aufnimmt, aber Hunderttausende im Mittelmeer ertrinken lässt und eine Migrationspolitik der Prekarisierung, Abschiebung und des Rassismus gegen jene Flüchtlinge aus den Ländern des Globalen Südens betreibt, die es durch ihre Grenzmauern schaffen. Gleichzeitig ermutigt sie durch die Entsendung von Waffen und Militärspezialisten ukrainische Zivilisten ohne militärische Ausbildung gegen eine der stärksten Armeen der Welt zu kämpfen.

Wir lehnen jede Invasion ab, die das Selbstbestimmungsrecht der Völker verletzt, aber unsere Solidarität gilt den arbeitenden Menschen in der Ukraine, nicht ihrer rechtsgerichteten, neoliberalen Regierung. Gleichzeitig haben wir keine Sympathie für Putins Autokratie, die zusammen mit der Oligarchie, welche aus der Privatisierung und Kommerzialisierung der russischen Gesellschaft (mit Unterstützung der EU und der USA) hervorgegangen ist, einen «großrussischen» Plan verfolgt, der darauf abzielt, den imperialen Glanz der zaristischen Ära wiederherzustellen.

Als Lateinamerikaner*innen können wir die imperiale und neokoloniale Politik der europäischen Länder nicht unterstützen, die, angeheizt durch die Profitinteressen der Nordamerikaner*innen, einen russophoben und ethnizistischen Diskurs einsetzen, um die Militarisierung der Gesellschaft zu rechtfertigen und die sozialen und wirtschaftlichen Rechte weiter zu beschneiden, um die neoliberale «Freiheit» sicherzustellen. Wir sollten nicht vergessen, dass auf die NATO-Staaten derzeit mehr als 50 % der weltweiten Militärausgaben entfallen und dass allein die USA jährlich rund 800 Milliarden Dollar für Waffen und Angriffssysteme ausgeben. Nur zum Vergleich: Die zweitgrößten Rüstungsausgaben hat China mit 250 Milliarden Dollar. Die größte Gefahr für den Weltfrieden ist und bleibt zweifellos die NATO.

Was tun?

Gegen die Kriegshetze halten wir es für wünschenswert und möglich, eine breite gesellschaftliche Ablehnung gegen Imperialismus, Faschismus und Militarismus aufzubauen, die uns daran erinnert, dass Krieg nichts mit Demokratie zu tun hat und dass unsere einzige Alternative zur kapitalistischen Barbarei der Aufbau politischer, wirtschaftlicher und sozialer Instrumente aus den Sektoren der breiten Bevölkerung und für die breite Bevölkerung ist.

Unsere Solidarität gilt den pueblos, die gegen Imperialismus und Faschismus kämpfen.

Unsere Solidarität gilt den populären Sektoren und Arbeiter*innen in Europa, der Ukraine und Russland.

Im Angesicht des imperialistischen Massakers, Organisation von Unten!

Bloque Latinoamericano Berlin

Reflexiones del Bloque Latinoamericano Berlín sobre la guerra en Ucrania

Marzo 22, Berlín

La siguiente declaración es el resultado de un conjunto de debates que hemos llevado adelante en los espacios de reunión de nuestra organización. No la entendemos como una posición cerrada sino como un aporte al debate urgente sobre la situación actual y a su vez una invitación para continuar la discusión en otros espacios y con otras redes.

Como grupo migrante latinoamericano entendemos que es clave hacer escuchar nuestras palabras de forma fuerte y clara en este territorio que hoy habitamos,  pero al mismo tiempo buscamos dialogar con otros grupos migrantes y también con organizaciones de la izquierda alemana, con la intención de salir de la dicotomía propagandística que nos imponen los medios masivos de comunicación. 

Por la historia común que habita en la memoria colectiva de nuestros pueblos sabemos que las guerras imperialistas siempre implican la derrota de lxs de abajo. Nunca se ganan, y los únicos posibles beneficiados son las élites que dirigen el poder político y económico. Desde esta perspectiva entendemos  la actual invasión Rusa al territorio de Ucrania como una confrontación inter-imperialista entre países del centro mundial. Los bloques en confrontación, por un lado la OTAN y por el otro lado Rusia, han definido que Ucrania sea uno más de sus territorios de sacrificio en pos de dirimir la hegemonía económica, cultural y militar en el centro y oriente de Europa.

Consideramos que la invasión de Ucrania esta profundamente promovida por el control de los mercados energéticos, y poco con la enemistad entre los pueblos ruso y ucranio. La puja de poder entre EEUU y Rusia por ser el suministrador de hidrocarburos de la Unión Europea pone hoy día en jaque a toda la humanidad.

La cultura patriarcal, capitalista y pos-colonial de nuestras sociedades puede verse en cada una de las instancias de este conflicto. No podemos negar que las condiciones étnicas, de clase o de género juegan un papel fundamentan en la represión que suponen las guerras,  y que las personas que más lo padecen necesiten especial atención y solidaridad. Es decir, ante las consecuencias de una guerra, no es lo mismo ser una persona blanca, cis y burguesa, que no serlo.

La hipocresía de la “ayuda” de la UE puede verse claramente en que mientras recibe a lxs refugiadxs ucranianxs con los brazos abiertos, ha dejado a centenas de miles morir ahogadxs en el mar mediterráneo, además de ejercer una política migratoria de precarización, deportación y racismo contra refugiadxs de los países del sur global que logran pasar sus muros fronterizos. A su vez alienta, mediante el envío de armas y especialistas militares, a civiles ucranianos sin formación militar a luchar contra uno de los ejércitos más poderosas del mundo.

Nosotrxs rechazamos cualquier invasión que atente contra la autodeterminación de los pueblos,  pero nuestra solidaridad es hacia el pueblo trabajador de Ucrania, no a su gobierno derechista y neoliberal. Al mismo tiempo no tenemos simpatía por la autocracia de Putin, que junto a la oligarquía resultante de la privatización y mercantilización de la sociedad rusa (con el apoyo de la Unión Europea y de EEUU), esta llevando adelante un plan “gran ruso” que busca reimponer el esplendor imperial de la época zarista.

Como latinoamericanxs no podemos mostrar apoyo a las políticas imperiales y neo-coloniales de los países europeos, que atizados por la avidez de los yanquis, despliegan un discurso rusofóbico y etnicista para justificar la militarización de la sociedad y recortar aún más derechos sociales y económicos en pos de asegurar la “libertad” neoliberal. No debemos olvidar que actualmente los países de la OTAN representan más del 50% del gasto militar a nivel mundial, y que solo EEUU gasta anualmente cerca de 800.000 millones de dólares en armas y sistemas de ataque. Solo como comparación, el segundo país que más gasta en armamento es China con 250.000 millones. No nos caben dudas que el mayor peligro para la paz mundial sigue siendo la OTAN.

¿Qué hacer?

Contra el furor belicista, creemos que es deseable y posible construir un rechazo social amplio contra el imperialismo, el fascismo y el militarismo, que recuerde que la guerra no tiene nada que ver con la democracia y que nuestra única alternativa ante la barbarie capitalista es la construcción de instrumentos políticos, económicos y sociales desde los sectores populares y para los sectores populares.

Nuestra solidaridad con los pueblos que luchan contra el imperialismo y el fascismo.

Nuestra solidaridad con los sectores populares de Europa, Ucrania y Rusia.

¡Ante la masacre imperialista, organización popular!

Bloque Latinoamericano Berlín

De Buenos Aires a Berlín. A 20 años del 2001.

Por Dario Farcy

Se ha escrito mucho sobre las jornadas del 19-20 de Diciembre 2001. Muchxs han relatado lo que sucedió en las barricadas, algunxs lo que sucedía a nivel económico y social, otrxs como las organizaciones se fueron preparando sin saberlo conscientemente para esas jornadas, y muchxs sobre las consecuencias directas que tuvo el estallido social sobre la política de nuestro país. 

No aportaremos grandes datos o análisis que cambien la perspectiva que se tiene sobre la vinculación entre hechos, historias, presentes y futuros en las tierras donde cientos de miles un día rompieron con el posibilismo de la realpolitik y, represión mediante, pusieron un freno al proyecto neoliberal en la Argentina.

La política argentina fue una antes y otra después de aquellas fechas. La posibilidad de una rebelión popular exitosa no era algo nuevo para la historia política. Paradójicamente, el nacimiento de la Unión Cívica Radical, partido que llevó al gobierno a De la Rua, sucedió en el marco de la Revolución del Parque en 1890 y de los sucesivos estallidos sociales en pos de instaurar un sistema electoral democrático. Al mismo tiempo, el 17 de Octubre de 1945, también se trató de la irrupción de un nuevo sujeto social en la vida política argentina: los sectores obreros y migrantes que hasta ese momento estaban fuera del juego político institucional. 

Estos tres momentos fueron el punto álgido del ascenso de nuevos sectores políticos-sociales-económicos que pugnaban por ser incluidos en la vida política, a través de lo cual afectaron directamente la configuración del Estado: Las clases medias, los sectores obreros y rurales y finalmente los sectores desocupados, informales y precarizados respectivamente. 

La situación económico-social expuesta por la rebelión popular de Diciembre 2001 sigue estando vigente y dando sentido a la política actual. Los sujetxs sociales, las formas y prácticas políticas, así como también las reacciones desde los sectores dominantes, siguen siendo las variables desde donde pensar no solo la realidad sino también nuestra identidad como actores políticos.   

El corrimiento del Estado en Argentina tuvo un efecto paradojal. Por un lado, alentó la generación de espacios autogestionados y auto-organizados en pos de responder a las necesidades acuciantes de la población. Por el otro, debido al histórico rol del Estado en la vida cotidiana de las personas (algo similar a lo que sucede en Francia o Alemania), los reclamos siguieron estando orientados hacia las estructuras públicas y siempre se entendió que la responsabilidad final de asegurar los derechos básicos recaía en las instituciones públicas.  

Para lxs que hemos migrado, la influencia de aquellas jornadas sigue siendo muy concreta. No solo nos permitió pensar una sociedad diferente, un país que tuviera otro orden de prioridades o una forma de hacer política diferente, sino que corrió el eje desde donde se piensa la política. Si antes la política solo se encontraba en el Estado, en los partidos políticos o en las elecciones, el estallido social nos permitió descubrir que eso que se venia construyendo por lo bajo, de a poco y desde el llano también se llamaba Política (si, con mayúscula) y que también tenia el poder de transformar la realidad cotidiana empujando a millones a cambiar sus concepciones sobre la forma de organizar una sociedad.

La clásica ruptura entre trabajo político y trabajo social se desdibujó para enriquecerse, ahora en lo social había mucho de político y también a la inversa. La militancia social-política desde los margenes interrumpió las miradas hacia el centro político simbólico del poder, llevándose puesto el acuerdo de lo posible. Si algo llevamos todavía impreso en nuestros cuerpos y mentes es que toda actividad encierra la potencialidad de convertirse en un hecho político y de la mano de la organización en un hecho revolucionario.

También lo que nos enseñó ese proceso que se vuelve interrupción del orden establecido es que la política no puede esperar a las condiciones perfectas para desarrollarse, en que primero hay que planificar y hacer para luego ver los marcos legales o institucionales de lo que se hace. Lo que ahora parece como propiedad exclusiva de la derecha, la transgresión de lo aceptable, fue la clave de un momento de infinita creatividad política.

Como migrantes nos vemos constantemente presionadxs para ocupar el rol que nos tienen asignado de antemano: ser la cuota de color en las mesas de debate sobre política latinoamericana. Rebelarse ante esta posición subordinada es un homenaje a esa tradición militante que aprendimos de lxs millones que decidieron correrse del lugar pasivo que les habían asignado lxs que estaban desguazando nuestra sociedad.

Ante la destrucción de los grandes relatos y de las grandes organizaciones políticas durante los años previos al 2001 lxs militantes buscaron nuevas referencias para poder imaginar futuros posibles. La influencia de la experiencia zapatista y del MST de Brasil, entre otras, moldearon formas de hacer política sui generis cruzando las enseñanzas de otras latitudes con la realidad argentina. Para nosotrxs esta es una de las mayores enseñanzas de la etapa: mirar desde afuera estando adentro. 

Esa caja de herramientas que utiliza instrumentos importados para interpretar la realidad que habitamos cotidianamente, es la que hemos desarrollado en nuestra experiencia en Berlín. Hemos aprendido de las grandes batallas cotidianas y sistemáticas previas al 2001 que ese sincretismo es una de las potencialidades de la migración, permitiéndonos mirar la realidad berlinesa con una perspectiva aprehendida al calor de las organizaciones que parieron el Argentinazo.

El venir de otros territorios pero estar organizadxs aquí nos habilita a mirar desde otro lugar, no para hacer calco y copia, sino para hacer creación histórica. 

Wintermarkt in Kreuzberg – Gegen die soziale Kälte

Am 18. Dezember nahmen wir am Wintermarkt und der Kundgebung gegen die soziale Kälte teil. Wir waren zusammen mit anderen Organisationen, mit denen wir im Kiezladen Mahalle im Kreuzberg aktiv sind, und mit anderen Kollektiven, die auch im Kiez präsent sind. Wir haben uns darüber ausgetauscht, was wir unter Selbstorganisation verstehen. Hier findet ihr einige Bilder von diesem Tag und die Worte, die wir in unserer Rede geteilt haben.

Als wir die Einladung zur Teilnahme an dieser Kundgebung erhalten haben, fühlten wir uns, als wären wir eingeladen worden, uns in einer kalten Nacht um ein Lagerfeuer zu versammeln. Wir sind gekommen, um mit Freund:innen, Nachbar:innen und Genoss:innen in einem fiktiven Kreis zu sitzen und einen Raum zu schaffen, in dem die menschliche Präsenz uns von innen wärmt. Wir nehmen an diesem Markt teil, indem wir unsere Geschichten, unsere Ideen und unsere Visionen einbringen. Ein Markt nicht im Sinne von einem Raum für den Konsum, sondern vielleicht in der historischen Bedeutung, die Märkte in den Städten hatten: als Räume für Begegnung und Austausch. 

Als Migrant:innen haben viele von uns erlebt, wie es ist, in einer Stadt anzukommen, deren Türen verschlossen sind. Eine Stadt, in der die Bürokratie, der Arbeitsmarkt, der Wohnungsmarkt und der Rassismus, der die Gesellschaft und ihre Institutionen prägt, bestimmen, wer dazugehört und wer nicht. Wir wissen, dass Ausgrenzung nicht etwas ist, das nur Migranten erleben. Die Verdrängung aus Wohnungen, von Arbeitsplätzen und aus dem öffentlichen Raum ist ein Prozess, der nicht aufhören wird, bis wir ihn stoppen.

Aber wo es geschlossene türen gibt, gibt es immer jemanden, der die hand reicht. und das haben wir auch hier gefunden. Seit fast einem Jahr gehören wir zu den Kollektiven, die ihre politische Arbeit in der Mahalle machen, ein paar blocks von hier. Dort finden wir nicht nur eine offene Tür, sondern auch GenossInnen und Kollektive, die jeden Tag dafür kämpfen, alle Türen zu öffnen und Grenzen zu überwinden. Viele von uns kommen aus gebieten, in denen kollektive lebensformen noch etwa stärker sind als hier in Deutschland, obwohl der neoliberalismus auch sie zerstört und durch die ideologie des «jeder für sich» ersetzt.

Als kollektiv organisiert zu sein, ist für uns der weg, dem individualismus und der zerstörung der gemeinschaftlichen lebensformen zu widerstehen. Es ist der weg, sich alternativen auszudenken. Als lateinamerikanisches migrant:innenkollektiv verstehen wir unsere rolle darin, räume für die migrantische communities zu öffnen, um sich zu organisieren, sich eine stadt für alle vorzustellen und zu bauen. wir nehmen uns vor, räume für die selbstverwaltung von arbeit, wohnen und leben zu schaffen, gemeinsam mit all den menschen, die unter der zunehmenden prekarität des lebens leiden. Wir sehen uns auch als brücke, die die kämpfe auf beiden seiten des atlantiks verbindet, indem wir von hier aus unterstützen, aber vor allem von den bevölkerungen lernen, die gegen ungerechtigkeit kämpfen und alternativen aufbauen.

Uns Mit euch zu verbinden und zu organisieren ist der Weg, den wir gewählt haben, um das Feuer am Leben zu erhalten. Unsere Herzen brennen, wenn wir uns in der Nachbarschaft umsehen und wissen, dass wir nicht alleine sind. Wir umarmen euch ganz herzlich im Namen des Lateinamerikanischen Blocks.

Mercado de Invierno en Kreuzberg – Contra el frío social

El 18 de diciembre participamos del mercado de invierno y concentración en contra del frío social. Estuvimos junto a otras organizaciones con quienes activamos en el espacio barrial de Kreuzberg Mahalle, y con otros colectivos que están presentes en el barrio. Compartimos un día de intercambios en torno de qué entendemos por auto-organización. Les dejamos algunas imágenes de ese día y las palabras que compartimos en nuestro discurso.

Cuando recibimos la invitación a participar de esta concentración, la sentimos como si nos hubiesen invitado a reunirnos en torno de un fogón en una noche de frío. Venimos a sentarnos en ronda con amigues, vecines y compañeres y a crear un espacio en el que la presencia humana nos calienta por dentro. Participamos de este mercado trayendo nuestras historias, nuestras ideas y nuestras visiones. Un mercado no en el sentido de un espacio de consumo sino quizás en el sentido histórico que los mercados han tenido en las ciudades: ser espacios de encuentro y de intercambio. Como migrantes muches hemos experimentado cómo se siente llegar a una ciudad que tiene las puertas cerradas. Una ciudad donde la burocracia, el mercado laboral, el mercado inmobiliario, el racismo que atraviesa a la sociedad y a sus instituciones determinan quién pertenence y quién no. Sabemos que la exclusión no es algo que solo experimenten les migrantes: la expulsión de las viviendas, de los trabajos, de los espacios públicos es un proceso que no cesará hasta que lo logremos frenar. 

Pero donde hay puertas cerradas siempre hay alguien que se asoma y extiende una mano. Y eso también lo encontramos acá. Desde hace casi un año somos uno de los colectivos que habitan el Mahalle, a pocas cuadras de acá. Ahí encontramos no solo una puerta abierta sino también compañeres y colectivos que luchan día a día para abrir todas las puertas y derribar las fronteras. 

Venimos de territorios donde las formas colectivas de la vida aún persisten más fuertes que acá, aunque también el neoliberalismo las va destruyendo y reemplazando por la ideología del «sálvese quien pueda». Estar organizades como colectivo es para nosotres la forma de ponerle un freno al individualismo y a la destrucción de las formas comunitarias de vida. Es la forma de imaginar alternativas. Como colectivo migrante latinoamericano, entendemos que nuestro rol es abrir espacios para que la comunidad latinoamericana se organice, imagine y construya una ciudad para todes. Nuestro rol también es construir espacios de autogestión del trabajo, la vivienda y la vida junto a todas las personas que sufrimos la creciente precarización de la vida. También nos vemos como puente que conecte las luchas a los dos lados del Atlántico, apoyando desde aquí pero sobre todo aprendiendo de los pueblos que luchan contra las injusticias y construyen alternativas.

Conectar con ustedes y organizar es el camino que elegimos para mantener el fuego vivo. Nos llena el corazón mirar alrededor en el barrio y no sabernos solxs. Desde elBloque Latinoamericano les damos un caluroso abrazo y no dejemos que llama se apague! 

Conmoción del pueblo de Rawson por la represión y el silencio del poder político

Ayer, 14 legisladores y legisladoras de Chubut aprobaron la zonificación minera que modifica la ley 5001 que prohíbe la megaminería a cielo abierto y con cianuro. Con esa noticia las movilizaciones se hicieron más multitudinarias y la represión más cruenta. Mientras circulan videos de Infantería, policía provincial, y de civil disparando desde camionetas y entrando a comercios para reprimir, se reportan personas desaparecidas, heridas con impactos de bala de goma, golpeadas, gaseadas y detenidas. Durante ésta noche los y las asambleístas informan un escenario de violencia policial peor que el miércoles. Frente a esta política el gobernador Mariano Arcioni no atendió a la prensa y hay escasa información oficial. Hace algunas horas tanto el Superior Tribunal de Justicia como el Banco del Chubut anunciaron que resolvieron la suspensión de actividades para el día viernes 17 de diciembre en Rawson.: ANRed – https://www.anred.org/2021/12/17/conmocion-del-pueblo-de-rawson-por-la-represion-y-el-silencio-del-poder-politico/

Algunas claves para entender el problema contra la minería a cielo abierto

-En la mayoría de los yacimientos metálicos de Argentina, el metal no se encuentra en forma de vetas, sino disperso en la roca.

En estos casos, para separar el metal de la roca, hay que volar enormes áreas con explosivos, y posteriormente lavar el metal utilizando grandes cantidades de agua y productos químicos (cianuro, xantato, entre otros).

Se consume una gran cantidad de agua y se crean presas donde se deja el agua contaminada para siempre. Cuando estas presas empiezan a tener fugas o se rompen, el agua con veneno llega a las capas subterráneas de agua o incluso a los ríos, contaminando lo que queda.

-Este sistema se conoce como minería a cielo abierto, y está prohibido en prácticamente todo el mundo. Los países del «norte global» no la permiten en sus territorios, por lo que las empresas transnacionales buscan hacerla en países como Argentina, a través de sobornos y lobby.

-La gran minería es una actividad extractiva: se exporta la materia prima, genera muy poco empleo y deja un eterno e inmanejable pasivo ambiental (contaminación). Por eso está prohibida en todas partes.

-No hay un solo caso en el mundo de una zona con un proyecto de «megaminería» que haya prosperado económicamente: es el equivalente a alquilar tu casa por monedas y que te la devuelvan demolida.

-Las empresas de megaminería se aseguran enormes exenciones fiscales, acceso ilimitado al agua y al gasóleo a un coste insignificante. Agua y combustible que ya no están disponibles para los demás.

Pagan impuestos de exportación según lo que ellos mismos declaran que exportan, con cero controles.

-Además, sólo el 3% de los metales extraídos se utilizan en tecnología, el resto se utiliza en joyería. Esta industria arruina provincias enteras, ecosistemas y comunidades, para hacer anillos y lingotes para especular.

-Chubut tiene un solo río y está en sequía desde hace años (en verano hay cortes de agua cada tres días porque el río no alcanza para abastecer la demanda). Hay muchos pueblos en los que el agua ya se ha secado y se les lleva agua en camiones. El consumo de agua de las empresas mineras es desorbitado y la posibilidad de contaminar lo que queda es enorme. Por eso las zonas afectadas por esta actividad se llaman «zonas de sacrificio»: al poco tiempo deben ser abandonadas.

-El actual gobierno de Chubut hizo una campaña en contra de la megaminería, y después de ganar, tardaron menos de un mes en admitir que era una mentira. No tienen otro interés que las coimas que tienen y van a seguir recibiendo.

Outrage in Chubut-Argentina over repression and the silence of political power

On the 16th of December, large-scale open-pit mining was made legal in Chubut, Argentina, thanks to the government. Thousands of people mobilized against the decision, the government building was set on fire in Rawson and police is detaining people just for walking on the streets: A scenario that needs internationalist solidarity.

Outrage in Chubut-Argentina over repression and the silence of political power

On 16.12.2021 14 legislators of Chubut approved the mining zoning that modifies law 5001 that prohibits open-pit and cyanide mega-mining. With this news, the mobilizations became more massive and the repression more bloody. While videos are circulating of Infantry, provincial police, and civilian police shooting from vans and entering shops to repress, people are reported missing, injured with rubber bullet impacts, beaten, gassed, and arrested. During this night the assembly members report a scenario of police violence worse than on Wednesday. In the face of this policy, Governor Mariano Arcioni did not attend to the press and there is little official information. A few hours ago, both the Superior Court of Justice and the Bank of Chubut announced that they had decided to suspend activities for Friday, December 17th in Rawson. (Full info: ANRed – https://www.anred.org/2021/12/17/conmocion-del-pueblo-de-rawson-por-la-represion-y-el-silencio-del-poder-politico/

Some keys to understanding the problem against Open-pit Mining

(Adaptation and translation of a text by Ramiro Torres)

•In most metal deposits of Argentina, the metal is not in the form of veins but dispersed in the rock.

In these cases, to separate the metal from the rock, huge areas have to be blown up with explosives, and the metal is later washed using large amounts of water and chemicals (cyanide, xanthate, among others).

A massive amount of water is consumed, and dams are created where the contaminated water is left for good. When these dams begin to leak or break, the water with poison reaches the underground layers of water or even rivers, contaminating what remains.

•This system is known as open-pit mining, and it is prohibited in practically the whole world. Countries of the «global north» do not allow it in their territories, so transnational companies seek to do it in countries like Argentina, through bribes and lobbying.

•Large-scale mining is an extractive activity: raw material is exported, generates very little employment, and leaves an eternal and unmanageable environmental liability (pollution). That is why it is prohibited everywhere.

•There is not a single case in the world of an area with a «mega-mining» project that has prospered economically: it is the equivalent of renting your house for coins and having it returned to you demolished.

•Mega-mining companies secure huge tax breaks, unrestricted access to water and diesel fuel at negligible cost. Water and fuel that is no longer available to others.

They pay export taxes according to what they themselves declare that they are exporting, with zero controls.

•Furthermore, only 3% of the extracted metals are used in technology, the rest is used in jewelry. This industry ruins entire provinces, ecosystems, and communities, to make rings and ingots to speculate.

•Chubut has only one river and it has been in drought for years (in summer there are water cuts every three days because the river is not enough to supply the demand). There are many towns in which the water has already dried up and water is brought to them in trucks. The water consumption of the mining companies is exorbitant and the possibility of contaminating what remains is enormous. That is why the areas affected by this activity are called «sacrifice zones»: after a short time, they must be abandoned.

•The current government of Chubut campaigned against mega-mining, and after winning, it took them less than a month to admit that it was a lie. They have no other interest than the bribes they have and are going to keep receiving.

Registro mes anticolonial 2021: Luchas contra la precarización de la vida migrante en Berlin

El viernes 22 nos encontramos en el marco de la actividad del Mes Anticolonial 2021 “Luchas contra la precarización de la vida migrante en Berlin”. Allí realizamos conjuntamente una cartografía critica de Berlín, donde pudimos identificar las luchas que suceden en nuestra ciudad, los espacios de resistencia, de encuentro y los lugares que habitamos cotidianamente. Hacer este ejercicio nos permitió ver la ciudad que el poder no quiere que veamos, esa ciudad de resistencia y solidaridad que múltiples organizaciones construyen día a día con sus luchas.  

La jornada tuvo como eje la precarización de la vida migrante, profundizando en torno al acceso a la vivienda, la precariedad laboral, la política migratoria del estado alemán y cómo estas esferas están atravesadas por las violencias racistas y patriarcales. Al escuchar las experiencias de lucha lxs trabajadorxs de Gorillas, la experiencia de lucha de mujeres refugiadas para romper el aislamiento y las fronteras de la mano de International Women Space y la inmensa campaña de Deutsche Wohnen &Co Enteignen nos llenamos de fuerza para seguir construyendo poder popular en nuestros espacios de intervención territorial. Del intercambio con otros colectivos migrantes pudimos identificar que la red de experiencias que fuimos construyendo en estos años no ha parado de crecer, cruzando diferentes formas de entender la política y la construcción organizativa.  

Habitar un espacio político internacionalista implica entender el lugar que ocupamos como migrantes en la división mundial del trabajo, sobre todo viviendo en el centro mundial, al mismo tiempo que implica conocer los problemas y las carencias de los sectores populares que se auto-perciben como alemanes. El Mes Anticolonial es un paso más para construir alianzas entre las distintas comunidades migrantes y todos los sectores oprimidos de esta sociedad. Es un espacio para contar nuestras propias historias y dibujar los mapas de nuestras luchas y resistencias en todos los territorios.

Migrar y trabajar en Berlín

Migrar no tiene que ser sinónimo de explotación y precariedad. 

El día Sábado 17 de Julio nos reunimos para profundizar, conocer y buscar alternativas a la precariedad laboral que vivimos cotidianamente como migrantes. 

Junto a compañerxs de diversos ámbitos, procedencias y experiencias, discutimos las condiciones y las posibles respuestas en tres ejes: la precariedad del trabajo migrante, el trabajo en plataformas/aplicaciones y las respuestas ante el vaciamiento.  

Pudimos ver como las nuevas formas de migración (por ejemplo la visa Working Holiday) son formas de precariedad que reproducen y profundización la asimetría entre trabajadorxs alemanxs, europexs y migrantes. 

Escuchamos por un lado la experiencia de lxs trabajadorxs de Helpling, en donde la situación de explotación no es solo laboral sino que reviste formas neocoloniales en donde lxs trabajadorxs deben vender su amor por el modo de vida berlines y aceptar ponerse en condiciones de vulnerabilidad. Esto redunda en situaciones de acoso y violencia simbólica.   

Por su parte las compañeras migrantes de Polonia organizadas en Initiative der Betreuer*innen nos dejaron en claro que la precariedad no está solo reservada para lxs latinxs, sino que también la sufren lxs migrantes del este europeo. La mayoría de ellas se dedican a realizar tareas de cuidado en la informalidad y bajo condiciones laborales muy por debajo de los convenios alemanes. Y sufren también del estigma que recae sobre lxs migrantes del Este en un país colonial como Alemania. 

De esta forma seguimos organizándonos en el territorio que hoy habitamos para luchar por nuestros derechos, para desenmascarar la propaganda oficial que oculta las profundas desigualdades e injusticias que son la base del sistema económico de este país y del sistema mundo. Sabemos que no habrá fin a la injusticia en un solo país, por eso  para construir sociedades sin explotadxs ni explotadores debemos continuar construyendo espacios de resistencia, de creación y de solidaridad en todos los lugares que habitamos.

Essen ist politisch

«Ökologie ohne sozialen Kampf, ist einfach nur Gärtnern» ♥ 

Chico Mendes

Eine der ersten Sachen, die uns lateinamerikanische Migrant*innen in Deutschland überrascht, sind die Supermarktregale voll mit Produkten aus unseren Herkunftsgebieten. Gleichzeitig beobachten wir eine wachsende Sensibilität für die Auswirkungen der Nahrungsmittelproduktion auf das Klima, für die Verschlechterung der Lebensqualität durch den Einsatz von Düngemitteln und Pestiziden und für die Zerstörung der Lebensräume von Mensch und Tier. Diese Bedenken wurden jedoch in eine Marktnische verwandelt, die von Konzernen kapitalisiert wird. Sie monopolisieren den Markt, indem sie Produkte vermarkten, die als «ökologischer» oder «gesünder» gelten. So bruhigen die Sorgen ihrer lokalen Verbraucher auf Kosten einer  Ausbeutungsstruktur.

Es fehlt also eine Reflexion über die Auswirkungen des derzeitigen agroindustriellen Produktionssystems auf Leben, Gesellschaft und Natur.

Der globale Lebensmittelmarkt funktioniert nach einer Dynamik, die für exportorientierte Regionen wie Lateinamerika schwerwiegende Folgen hat: Entwaldung und das Verschwinden kleiner und mittlerer ländlicher Ökonomien. Auch in Europa fördert das Produktionssystem die Zerstörung von Wäldern und das Vordringen von Monokulturen, wodurch Kleinbauer*innen verdrängt und der Klimawandel vorangetrieben wird.

Wie wird unsere Nahrung produziert?

In Berlin weiß man wenig über die Bedingungen, unter denen die Lebensmittel, die wir konsumieren, produziert werden. Damit meinen wir nicht nur die Verhältnisse in Lateinamerika oder Afrika, sondern auch jene auf diesem Kontinent und sogar ein paar Kilometer von Berlin entfernt, in den ländlichen Gebieten Brandenburgs.

Die Pandemie hat deutlicher denn je gezeigt, wie fragil die Nahrungsmittelkette in Deutschland ist, die zu einem großen Teil von Importen und der Arbeit von Migrant*innen aus Osteuropa und Lateinamerika, um nur einige zu nennen, abhängig ist, welche in prekären Verhältnissen bei den saisonalen Ernten arbeiten. 

Wie kommt das Essen nach Berlin?

Die Konzentration findet nicht nur in der Produktion statt, sondern auch im Vertrieb und in der Vermarktung, wo Unternehmen wie Lidl und Edeka ein Oligopol über den Vertrieb von Lebensmitteln haben und die Erzeuger*innen zwingen, zu niedrigen Preisen an ihre Franchises zu verkaufen.

Kleine und mittlere Produzent*innen, die an «bewusstere» Supermärkte wie Bio-Company und LPG verkaufen, müssen ihre Produkte oft wegwerfen, weil die Ästhetik der Lebensmittel nicht den Anforderungen der Verbraucher*innen entspricht. 

Bio-Supermärkte oder Supermärkte mit Regalen voller vermeintlich gesunder Produkte bieten keine Lösung für die Probleme der Bevölkerung und der Erzeuger*innen, und ihre Preise machen sie für Menschen mit geringem Einkommen unzugänglich.

Die Alternative ist nicht in «Bio»-Supermärkten zu kaufen.

Bei unserer Suche nach Alternativen dürfen wir nicht dazu beitragen, die gleichen Logiken von Produktion und Konsum aufrechtzuerhalten. Stattdessen sollten wir kollektive Wege der Ernährung entwickeln und fördern, die im Einklang mit der natürlichen und sozialen Umwelt stehen.

In Lateinamerika, aber auch in Deutschland, gibt es viele Beispiele, wie dies erreicht werden kann.

Die «Unión de Trabajadores de la Tierra» [etwa: Vereinigung der Arbeiter*innen der Erde] in Argentinien oder das Movimiento de los Trabajadores sin Tierra [etwa: Bewegung landloser Arbeiter*innen] in Brasilien sind ikonische Beispiele dafür, wie es möglich ist, nachhaltige Produktion in den Händen von Kleinproduzent*innen mit urbanem Konsum zu verbinden, der sich der aktuellen sozialen und ökologischen Probleme bewusst ist. Internationale Netzwerke wie Via Campesina [etwa: der bäuerliche Weg] zeigen, wie globale Alternativen geschaffen werden können, indem sie Ernährungssouveränität als Vorschlag für Autonomie und Dekommodifizierung von Nahrung ins Zentrum stellen. 

In Berlin und Brandenburg gibt es hunderte von solidarischen Wirtschaftskernen (SoLaWi) und Produktionsketten. Diese verteilen ihre Produkte einzeln, wodurch die Kosten der Verteilung in jeder SoLaWi internalisiert werden. Es ist mehr Koordination und Solidarität zwischen den Betrieben erforderlich. Auch in Berlin und anderen urbanen Zentren ist es notwendig, kooperative Formen des lokalen und regionalen Konsums zu organisieren.

Vom Bloque Latinoamericano glauben wir, dass es ohne alternative Formen des Landbesitzes, der Produktion und des Konsums keine wirkliche Veränderung geben kann. Wir bauen Verbindungen der Solidarität und des Austauschs zwischen dem Land und der Stadt auf, durch einen fließenden Kontakt mit ländlichen Produzent*innen, die um die ABL (Arbeitsgemeinschaft bäuerliche Landwirtschaft) assoziiert sind, und durch die Förderung von Punkten solidarischen Konsums im Rahmen des SolaWi-Netzwerks. Schließ dich uns an, um kollektive Formen zu finden, uns zu ernähren!