Überlegungen des Bloque Latinoamericano Berlin zum Krieg in der Ukraine

Die folgende Erklärung ist das Ergebnis einer Reihe von Debatten, die wir während der Treffen innerhalb unserer Organisation geführt haben. Wir betrachten sie nicht als eine geschlossene Position, sondern als einen Beitrag zur dringenden Debatte über die aktuelle Situation und als eine Einladung, die Diskussion in anderen Räumen und mit anderen Netzwerken fortzusetzen.

Als Gruppe lateinamerikanischer Migrant*innen wissen wir, dass es wichtig ist, sich in diesem Territorium, in dem wir heute leben, laut und deutlich Gehör zu verschaffen. Gleichzeitig suchen wir den Dialog mit anderen migrantischen Gruppen und auch mit Organisationen der deutschen Linken, um die propagandistische Dichotomie zu durchbrechen, die uns von den Massenmedien aufgedrängt wird.

Aus der gemeinsamen Geschichte, die im kollektiven Gedächtnis unserer pueblos verankert ist, wissen wir, dass imperialistische Kriege immer die Niederlage der Unteren bedeuten. Sie werden nie gewonnen und die einzigen möglichen Nutznießer sind die Eliten, welche die politische und wirtschaftliche Macht ausüben. Aus dieser Perspektive verstehen wir den derzeitigen russischen Einmarsch in das Gebiet der Ukraine als eine imperialistische Konfrontation zwischen Ländern des Weltzentrums. Die sich gegenüberstehenden Blöcke, die NATO auf der einen und Russland auf der anderen Seite, haben die Ukraine als ein weiteres ihrer Opfergebiete definiert, um die wirtschaftliche, kulturelle und militärische Hegemonie in Mittel- und Osteuropa zu erlangen.

Wir sind der Ansicht, dass der Einmarsch in die Ukraine vor allem mit der Kontrolle der Energiemärkte zu tun hat und wenig mit der Feindschaft zwischen der russischen und  ukrainischen Bevölkerung. Der Machtkampf zwischen den USA und Russland um die Versorgung der Europäischen Union mit Kohlenwasserstoffen bedroht heute die gesamte Menschheit.

Die patriarchale, kapitalistische und postkoloniale Kultur unserer Gesellschaften zeigt sich auf allen Ebenen dieses Konflikts. Wir können nicht leugnen, dass Rassismus und klassen- oder geschlechtsspezifische Benachteiligung eine grundlegende Rolle im Ausmaß der Unterdrückung durch Krieg spielen und dass die davon betroffenen Menschen besondere Aufmerksamkeit und Solidarität brauchen.

Die Heuchelei der EU-«Hilfe» zeigt sich deutlich darin, dass sie zwar ukrainische Flüchtlinge mit offenen Armen aufnimmt, aber Hunderttausende im Mittelmeer ertrinken lässt und eine Migrationspolitik der Prekarisierung, Abschiebung und des Rassismus gegen jene Flüchtlinge aus den Ländern des Globalen Südens betreibt, die es durch ihre Grenzmauern schaffen. Gleichzeitig ermutigt sie durch die Entsendung von Waffen und Militärspezialisten ukrainische Zivilisten ohne militärische Ausbildung gegen eine der stärksten Armeen der Welt zu kämpfen.

Wir lehnen jede Invasion ab, die das Selbstbestimmungsrecht der Völker verletzt, aber unsere Solidarität gilt den arbeitenden Menschen in der Ukraine, nicht ihrer rechtsgerichteten, neoliberalen Regierung. Gleichzeitig haben wir keine Sympathie für Putins Autokratie, die zusammen mit der Oligarchie, welche aus der Privatisierung und Kommerzialisierung der russischen Gesellschaft (mit Unterstützung der EU und der USA) hervorgegangen ist, einen «großrussischen» Plan verfolgt, der darauf abzielt, den imperialen Glanz der zaristischen Ära wiederherzustellen.

Als Lateinamerikaner*innen können wir die imperiale und neokoloniale Politik der europäischen Länder nicht unterstützen, die, angeheizt durch die Profitinteressen der Nordamerikaner*innen, einen russophoben und ethnizistischen Diskurs einsetzen, um die Militarisierung der Gesellschaft zu rechtfertigen und die sozialen und wirtschaftlichen Rechte weiter zu beschneiden, um die neoliberale «Freiheit» sicherzustellen. Wir sollten nicht vergessen, dass auf die NATO-Staaten derzeit mehr als 50 % der weltweiten Militärausgaben entfallen und dass allein die USA jährlich rund 800 Milliarden Dollar für Waffen und Angriffssysteme ausgeben. Nur zum Vergleich: Die zweitgrößten Rüstungsausgaben hat China mit 250 Milliarden Dollar. Die größte Gefahr für den Weltfrieden ist und bleibt zweifellos die NATO.

Was tun?

Gegen die Kriegshetze halten wir es für wünschenswert und möglich, eine breite gesellschaftliche Ablehnung gegen Imperialismus, Faschismus und Militarismus aufzubauen, die uns daran erinnert, dass Krieg nichts mit Demokratie zu tun hat und dass unsere einzige Alternative zur kapitalistischen Barbarei der Aufbau politischer, wirtschaftlicher und sozialer Instrumente aus den Sektoren der breiten Bevölkerung und für die breite Bevölkerung ist.

Unsere Solidarität gilt den pueblos, die gegen Imperialismus und Faschismus kämpfen.

Unsere Solidarität gilt den populären Sektoren und Arbeiter*innen in Europa, der Ukraine und Russland.

Im Angesicht des imperialistischen Massakers, Organisation von Unten!

Bloque Latinoamericano Berlin

Reflexiones del Bloque Latinoamericano Berlín sobre la guerra en Ucrania

Marzo 22, Berlín

La siguiente declaración es el resultado de un conjunto de debates que hemos llevado adelante en los espacios de reunión de nuestra organización. No la entendemos como una posición cerrada sino como un aporte al debate urgente sobre la situación actual y a su vez una invitación para continuar la discusión en otros espacios y con otras redes.

Como grupo migrante latinoamericano entendemos que es clave hacer escuchar nuestras palabras de forma fuerte y clara en este territorio que hoy habitamos,  pero al mismo tiempo buscamos dialogar con otros grupos migrantes y también con organizaciones de la izquierda alemana, con la intención de salir de la dicotomía propagandística que nos imponen los medios masivos de comunicación. 

Por la historia común que habita en la memoria colectiva de nuestros pueblos sabemos que las guerras imperialistas siempre implican la derrota de lxs de abajo. Nunca se ganan, y los únicos posibles beneficiados son las élites que dirigen el poder político y económico. Desde esta perspectiva entendemos  la actual invasión Rusa al territorio de Ucrania como una confrontación inter-imperialista entre países del centro mundial. Los bloques en confrontación, por un lado la OTAN y por el otro lado Rusia, han definido que Ucrania sea uno más de sus territorios de sacrificio en pos de dirimir la hegemonía económica, cultural y militar en el centro y oriente de Europa.

Consideramos que la invasión de Ucrania esta profundamente promovida por el control de los mercados energéticos, y poco con la enemistad entre los pueblos ruso y ucranio. La puja de poder entre EEUU y Rusia por ser el suministrador de hidrocarburos de la Unión Europea pone hoy día en jaque a toda la humanidad.

La cultura patriarcal, capitalista y pos-colonial de nuestras sociedades puede verse en cada una de las instancias de este conflicto. No podemos negar que las condiciones étnicas, de clase o de género juegan un papel fundamentan en la represión que suponen las guerras,  y que las personas que más lo padecen necesiten especial atención y solidaridad. Es decir, ante las consecuencias de una guerra, no es lo mismo ser una persona blanca, cis y burguesa, que no serlo.

La hipocresía de la “ayuda” de la UE puede verse claramente en que mientras recibe a lxs refugiadxs ucranianxs con los brazos abiertos, ha dejado a centenas de miles morir ahogadxs en el mar mediterráneo, además de ejercer una política migratoria de precarización, deportación y racismo contra refugiadxs de los países del sur global que logran pasar sus muros fronterizos. A su vez alienta, mediante el envío de armas y especialistas militares, a civiles ucranianos sin formación militar a luchar contra uno de los ejércitos más poderosas del mundo.

Nosotrxs rechazamos cualquier invasión que atente contra la autodeterminación de los pueblos,  pero nuestra solidaridad es hacia el pueblo trabajador de Ucrania, no a su gobierno derechista y neoliberal. Al mismo tiempo no tenemos simpatía por la autocracia de Putin, que junto a la oligarquía resultante de la privatización y mercantilización de la sociedad rusa (con el apoyo de la Unión Europea y de EEUU), esta llevando adelante un plan “gran ruso” que busca reimponer el esplendor imperial de la época zarista.

Como latinoamericanxs no podemos mostrar apoyo a las políticas imperiales y neo-coloniales de los países europeos, que atizados por la avidez de los yanquis, despliegan un discurso rusofóbico y etnicista para justificar la militarización de la sociedad y recortar aún más derechos sociales y económicos en pos de asegurar la “libertad” neoliberal. No debemos olvidar que actualmente los países de la OTAN representan más del 50% del gasto militar a nivel mundial, y que solo EEUU gasta anualmente cerca de 800.000 millones de dólares en armas y sistemas de ataque. Solo como comparación, el segundo país que más gasta en armamento es China con 250.000 millones. No nos caben dudas que el mayor peligro para la paz mundial sigue siendo la OTAN.

¿Qué hacer?

Contra el furor belicista, creemos que es deseable y posible construir un rechazo social amplio contra el imperialismo, el fascismo y el militarismo, que recuerde que la guerra no tiene nada que ver con la democracia y que nuestra única alternativa ante la barbarie capitalista es la construcción de instrumentos políticos, económicos y sociales desde los sectores populares y para los sectores populares.

Nuestra solidaridad con los pueblos que luchan contra el imperialismo y el fascismo.

Nuestra solidaridad con los sectores populares de Europa, Ucrania y Rusia.

¡Ante la masacre imperialista, organización popular!

Bloque Latinoamericano Berlín

Conmoción del pueblo de Rawson por la represión y el silencio del poder político

Ayer, 14 legisladores y legisladoras de Chubut aprobaron la zonificación minera que modifica la ley 5001 que prohíbe la megaminería a cielo abierto y con cianuro. Con esa noticia las movilizaciones se hicieron más multitudinarias y la represión más cruenta. Mientras circulan videos de Infantería, policía provincial, y de civil disparando desde camionetas y entrando a comercios para reprimir, se reportan personas desaparecidas, heridas con impactos de bala de goma, golpeadas, gaseadas y detenidas. Durante ésta noche los y las asambleístas informan un escenario de violencia policial peor que el miércoles. Frente a esta política el gobernador Mariano Arcioni no atendió a la prensa y hay escasa información oficial. Hace algunas horas tanto el Superior Tribunal de Justicia como el Banco del Chubut anunciaron que resolvieron la suspensión de actividades para el día viernes 17 de diciembre en Rawson.: ANRed – https://www.anred.org/2021/12/17/conmocion-del-pueblo-de-rawson-por-la-represion-y-el-silencio-del-poder-politico/

Algunas claves para entender el problema contra la minería a cielo abierto

-En la mayoría de los yacimientos metálicos de Argentina, el metal no se encuentra en forma de vetas, sino disperso en la roca.

En estos casos, para separar el metal de la roca, hay que volar enormes áreas con explosivos, y posteriormente lavar el metal utilizando grandes cantidades de agua y productos químicos (cianuro, xantato, entre otros).

Se consume una gran cantidad de agua y se crean presas donde se deja el agua contaminada para siempre. Cuando estas presas empiezan a tener fugas o se rompen, el agua con veneno llega a las capas subterráneas de agua o incluso a los ríos, contaminando lo que queda.

-Este sistema se conoce como minería a cielo abierto, y está prohibido en prácticamente todo el mundo. Los países del «norte global» no la permiten en sus territorios, por lo que las empresas transnacionales buscan hacerla en países como Argentina, a través de sobornos y lobby.

-La gran minería es una actividad extractiva: se exporta la materia prima, genera muy poco empleo y deja un eterno e inmanejable pasivo ambiental (contaminación). Por eso está prohibida en todas partes.

-No hay un solo caso en el mundo de una zona con un proyecto de «megaminería» que haya prosperado económicamente: es el equivalente a alquilar tu casa por monedas y que te la devuelvan demolida.

-Las empresas de megaminería se aseguran enormes exenciones fiscales, acceso ilimitado al agua y al gasóleo a un coste insignificante. Agua y combustible que ya no están disponibles para los demás.

Pagan impuestos de exportación según lo que ellos mismos declaran que exportan, con cero controles.

-Además, sólo el 3% de los metales extraídos se utilizan en tecnología, el resto se utiliza en joyería. Esta industria arruina provincias enteras, ecosistemas y comunidades, para hacer anillos y lingotes para especular.

-Chubut tiene un solo río y está en sequía desde hace años (en verano hay cortes de agua cada tres días porque el río no alcanza para abastecer la demanda). Hay muchos pueblos en los que el agua ya se ha secado y se les lleva agua en camiones. El consumo de agua de las empresas mineras es desorbitado y la posibilidad de contaminar lo que queda es enorme. Por eso las zonas afectadas por esta actividad se llaman «zonas de sacrificio»: al poco tiempo deben ser abandonadas.

-El actual gobierno de Chubut hizo una campaña en contra de la megaminería, y después de ganar, tardaron menos de un mes en admitir que era una mentira. No tienen otro interés que las coimas que tienen y van a seguir recibiendo.

Outrage in Chubut-Argentina over repression and the silence of political power

On the 16th of December, large-scale open-pit mining was made legal in Chubut, Argentina, thanks to the government. Thousands of people mobilized against the decision, the government building was set on fire in Rawson and police is detaining people just for walking on the streets: A scenario that needs internationalist solidarity.

Outrage in Chubut-Argentina over repression and the silence of political power

On 16.12.2021 14 legislators of Chubut approved the mining zoning that modifies law 5001 that prohibits open-pit and cyanide mega-mining. With this news, the mobilizations became more massive and the repression more bloody. While videos are circulating of Infantry, provincial police, and civilian police shooting from vans and entering shops to repress, people are reported missing, injured with rubber bullet impacts, beaten, gassed, and arrested. During this night the assembly members report a scenario of police violence worse than on Wednesday. In the face of this policy, Governor Mariano Arcioni did not attend to the press and there is little official information. A few hours ago, both the Superior Court of Justice and the Bank of Chubut announced that they had decided to suspend activities for Friday, December 17th in Rawson. (Full info: ANRed – https://www.anred.org/2021/12/17/conmocion-del-pueblo-de-rawson-por-la-represion-y-el-silencio-del-poder-politico/

Some keys to understanding the problem against Open-pit Mining

(Adaptation and translation of a text by Ramiro Torres)

•In most metal deposits of Argentina, the metal is not in the form of veins but dispersed in the rock.

In these cases, to separate the metal from the rock, huge areas have to be blown up with explosives, and the metal is later washed using large amounts of water and chemicals (cyanide, xanthate, among others).

A massive amount of water is consumed, and dams are created where the contaminated water is left for good. When these dams begin to leak or break, the water with poison reaches the underground layers of water or even rivers, contaminating what remains.

•This system is known as open-pit mining, and it is prohibited in practically the whole world. Countries of the «global north» do not allow it in their territories, so transnational companies seek to do it in countries like Argentina, through bribes and lobbying.

•Large-scale mining is an extractive activity: raw material is exported, generates very little employment, and leaves an eternal and unmanageable environmental liability (pollution). That is why it is prohibited everywhere.

•There is not a single case in the world of an area with a «mega-mining» project that has prospered economically: it is the equivalent of renting your house for coins and having it returned to you demolished.

•Mega-mining companies secure huge tax breaks, unrestricted access to water and diesel fuel at negligible cost. Water and fuel that is no longer available to others.

They pay export taxes according to what they themselves declare that they are exporting, with zero controls.

•Furthermore, only 3% of the extracted metals are used in technology, the rest is used in jewelry. This industry ruins entire provinces, ecosystems, and communities, to make rings and ingots to speculate.

•Chubut has only one river and it has been in drought for years (in summer there are water cuts every three days because the river is not enough to supply the demand). There are many towns in which the water has already dried up and water is brought to them in trucks. The water consumption of the mining companies is exorbitant and the possibility of contaminating what remains is enormous. That is why the areas affected by this activity are called «sacrifice zones»: after a short time, they must be abandoned.

•The current government of Chubut campaigned against mega-mining, and after winning, it took them less than a month to admit that it was a lie. They have no other interest than the bribes they have and are going to keep receiving.

Registro mes anticolonial 2021: Luchas contra la precarización de la vida migrante en Berlin

El viernes 22 nos encontramos en el marco de la actividad del Mes Anticolonial 2021 “Luchas contra la precarización de la vida migrante en Berlin”. Allí realizamos conjuntamente una cartografía critica de Berlín, donde pudimos identificar las luchas que suceden en nuestra ciudad, los espacios de resistencia, de encuentro y los lugares que habitamos cotidianamente. Hacer este ejercicio nos permitió ver la ciudad que el poder no quiere que veamos, esa ciudad de resistencia y solidaridad que múltiples organizaciones construyen día a día con sus luchas.  

La jornada tuvo como eje la precarización de la vida migrante, profundizando en torno al acceso a la vivienda, la precariedad laboral, la política migratoria del estado alemán y cómo estas esferas están atravesadas por las violencias racistas y patriarcales. Al escuchar las experiencias de lucha lxs trabajadorxs de Gorillas, la experiencia de lucha de mujeres refugiadas para romper el aislamiento y las fronteras de la mano de International Women Space y la inmensa campaña de Deutsche Wohnen &Co Enteignen nos llenamos de fuerza para seguir construyendo poder popular en nuestros espacios de intervención territorial. Del intercambio con otros colectivos migrantes pudimos identificar que la red de experiencias que fuimos construyendo en estos años no ha parado de crecer, cruzando diferentes formas de entender la política y la construcción organizativa.  

Habitar un espacio político internacionalista implica entender el lugar que ocupamos como migrantes en la división mundial del trabajo, sobre todo viviendo en el centro mundial, al mismo tiempo que implica conocer los problemas y las carencias de los sectores populares que se auto-perciben como alemanes. El Mes Anticolonial es un paso más para construir alianzas entre las distintas comunidades migrantes y todos los sectores oprimidos de esta sociedad. Es un espacio para contar nuestras propias historias y dibujar los mapas de nuestras luchas y resistencias en todos los territorios.

Migrar y trabajar en Berlín

Migrar no tiene que ser sinónimo de explotación y precariedad. 

El día Sábado 17 de Julio nos reunimos para profundizar, conocer y buscar alternativas a la precariedad laboral que vivimos cotidianamente como migrantes. 

Junto a compañerxs de diversos ámbitos, procedencias y experiencias, discutimos las condiciones y las posibles respuestas en tres ejes: la precariedad del trabajo migrante, el trabajo en plataformas/aplicaciones y las respuestas ante el vaciamiento.  

Pudimos ver como las nuevas formas de migración (por ejemplo la visa Working Holiday) son formas de precariedad que reproducen y profundización la asimetría entre trabajadorxs alemanxs, europexs y migrantes. 

Escuchamos por un lado la experiencia de lxs trabajadorxs de Helpling, en donde la situación de explotación no es solo laboral sino que reviste formas neocoloniales en donde lxs trabajadorxs deben vender su amor por el modo de vida berlines y aceptar ponerse en condiciones de vulnerabilidad. Esto redunda en situaciones de acoso y violencia simbólica.   

Por su parte las compañeras migrantes de Polonia organizadas en Initiative der Betreuer*innen nos dejaron en claro que la precariedad no está solo reservada para lxs latinxs, sino que también la sufren lxs migrantes del este europeo. La mayoría de ellas se dedican a realizar tareas de cuidado en la informalidad y bajo condiciones laborales muy por debajo de los convenios alemanes. Y sufren también del estigma que recae sobre lxs migrantes del Este en un país colonial como Alemania. 

De esta forma seguimos organizándonos en el territorio que hoy habitamos para luchar por nuestros derechos, para desenmascarar la propaganda oficial que oculta las profundas desigualdades e injusticias que son la base del sistema económico de este país y del sistema mundo. Sabemos que no habrá fin a la injusticia en un solo país, por eso  para construir sociedades sin explotadxs ni explotadores debemos continuar construyendo espacios de resistencia, de creación y de solidaridad en todos los lugares que habitamos.

Essen ist politisch

«Ökologie ohne sozialen Kampf, ist einfach nur Gärtnern» ♥ 

Chico Mendes

Eine der ersten Sachen, die uns lateinamerikanische Migrant*innen in Deutschland überrascht, sind die Supermarktregale voll mit Produkten aus unseren Herkunftsgebieten. Gleichzeitig beobachten wir eine wachsende Sensibilität für die Auswirkungen der Nahrungsmittelproduktion auf das Klima, für die Verschlechterung der Lebensqualität durch den Einsatz von Düngemitteln und Pestiziden und für die Zerstörung der Lebensräume von Mensch und Tier. Diese Bedenken wurden jedoch in eine Marktnische verwandelt, die von Konzernen kapitalisiert wird. Sie monopolisieren den Markt, indem sie Produkte vermarkten, die als «ökologischer» oder «gesünder» gelten. So bruhigen die Sorgen ihrer lokalen Verbraucher auf Kosten einer  Ausbeutungsstruktur.

Es fehlt also eine Reflexion über die Auswirkungen des derzeitigen agroindustriellen Produktionssystems auf Leben, Gesellschaft und Natur.

Der globale Lebensmittelmarkt funktioniert nach einer Dynamik, die für exportorientierte Regionen wie Lateinamerika schwerwiegende Folgen hat: Entwaldung und das Verschwinden kleiner und mittlerer ländlicher Ökonomien. Auch in Europa fördert das Produktionssystem die Zerstörung von Wäldern und das Vordringen von Monokulturen, wodurch Kleinbauer*innen verdrängt und der Klimawandel vorangetrieben wird.

Wie wird unsere Nahrung produziert?

In Berlin weiß man wenig über die Bedingungen, unter denen die Lebensmittel, die wir konsumieren, produziert werden. Damit meinen wir nicht nur die Verhältnisse in Lateinamerika oder Afrika, sondern auch jene auf diesem Kontinent und sogar ein paar Kilometer von Berlin entfernt, in den ländlichen Gebieten Brandenburgs.

Die Pandemie hat deutlicher denn je gezeigt, wie fragil die Nahrungsmittelkette in Deutschland ist, die zu einem großen Teil von Importen und der Arbeit von Migrant*innen aus Osteuropa und Lateinamerika, um nur einige zu nennen, abhängig ist, welche in prekären Verhältnissen bei den saisonalen Ernten arbeiten. 

Wie kommt das Essen nach Berlin?

Die Konzentration findet nicht nur in der Produktion statt, sondern auch im Vertrieb und in der Vermarktung, wo Unternehmen wie Lidl und Edeka ein Oligopol über den Vertrieb von Lebensmitteln haben und die Erzeuger*innen zwingen, zu niedrigen Preisen an ihre Franchises zu verkaufen.

Kleine und mittlere Produzent*innen, die an «bewusstere» Supermärkte wie Bio-Company und LPG verkaufen, müssen ihre Produkte oft wegwerfen, weil die Ästhetik der Lebensmittel nicht den Anforderungen der Verbraucher*innen entspricht. 

Bio-Supermärkte oder Supermärkte mit Regalen voller vermeintlich gesunder Produkte bieten keine Lösung für die Probleme der Bevölkerung und der Erzeuger*innen, und ihre Preise machen sie für Menschen mit geringem Einkommen unzugänglich.

Die Alternative ist nicht in «Bio»-Supermärkten zu kaufen.

Bei unserer Suche nach Alternativen dürfen wir nicht dazu beitragen, die gleichen Logiken von Produktion und Konsum aufrechtzuerhalten. Stattdessen sollten wir kollektive Wege der Ernährung entwickeln und fördern, die im Einklang mit der natürlichen und sozialen Umwelt stehen.

In Lateinamerika, aber auch in Deutschland, gibt es viele Beispiele, wie dies erreicht werden kann.

Die «Unión de Trabajadores de la Tierra» [etwa: Vereinigung der Arbeiter*innen der Erde] in Argentinien oder das Movimiento de los Trabajadores sin Tierra [etwa: Bewegung landloser Arbeiter*innen] in Brasilien sind ikonische Beispiele dafür, wie es möglich ist, nachhaltige Produktion in den Händen von Kleinproduzent*innen mit urbanem Konsum zu verbinden, der sich der aktuellen sozialen und ökologischen Probleme bewusst ist. Internationale Netzwerke wie Via Campesina [etwa: der bäuerliche Weg] zeigen, wie globale Alternativen geschaffen werden können, indem sie Ernährungssouveränität als Vorschlag für Autonomie und Dekommodifizierung von Nahrung ins Zentrum stellen. 

In Berlin und Brandenburg gibt es hunderte von solidarischen Wirtschaftskernen (SoLaWi) und Produktionsketten. Diese verteilen ihre Produkte einzeln, wodurch die Kosten der Verteilung in jeder SoLaWi internalisiert werden. Es ist mehr Koordination und Solidarität zwischen den Betrieben erforderlich. Auch in Berlin und anderen urbanen Zentren ist es notwendig, kooperative Formen des lokalen und regionalen Konsums zu organisieren.

Vom Bloque Latinoamericano glauben wir, dass es ohne alternative Formen des Landbesitzes, der Produktion und des Konsums keine wirkliche Veränderung geben kann. Wir bauen Verbindungen der Solidarität und des Austauschs zwischen dem Land und der Stadt auf, durch einen fließenden Kontakt mit ländlichen Produzent*innen, die um die ABL (Arbeitsgemeinschaft bäuerliche Landwirtschaft) assoziiert sind, und durch die Förderung von Punkten solidarischen Konsums im Rahmen des SolaWi-Netzwerks. Schließ dich uns an, um kollektive Formen zu finden, uns zu ernähren!

Comer es político

«la ecologia sin lucha social, es simplimente jardineria» ♥ 

Chico Mendes

Una de las primeras cosas que nos sorprenden a lxs migrantes latinoamericanxs al llegar a Alemania es ver las góndolas de los supermercados repletas de productos provenientes de nuestros territorios. Al mismo tiempo, observamos una creciente sensibilidad por el impacto climático de la producción de alimentos, por el deterioro de la calidad de vida, consecuencia del uso de fertilizantes y pesticidas y la destrucción del hábitat de animales y personas. Sin embargo, estas preocupaciones se han transformado en un nicho que es capitalizado por corporaciones que monopolizan el mercado comerciando productos catalogados como más «ecológicos» o «saludables», calmando las sensibilidades de sus consumidores locales a expensa de una estructura de explotación planetaria. 

Hay pues una reflexión ausente acerca de las consecuencias que el actual sistema productivo agroindustrial tiene sobre la vida, la crisis ecológica y las clases sociales que lo sostienen.

 El mercado global de alimentos funciona de acuerdo a dinámicas que tienen graves consecuencias para regiones con una matriz exportadora, como lo es América Latina: la deforestación y la desaparición de economías rurales de pequeña y mediana escala. También en Europa el sistema de producción fomenta la destrucción de los bosques y el avance de la monocultura, eliminando a lxs agricultorxs pequeñxs y facilitando el cambio clímatico.

¿Cómo se producen los alimentos que comemos?

Poco se sabe en Berlín acerca de las condiciones de producción de los alimentos que consumimos. Con esto no hablamos sólo de las condiciones en América Latina o África, sino también en este continente e incluso a pocos kilómetros de la ciudad, en las zonas rurales de Brandenburgo. 

La pandemia mostró más claramente que nunca la fragilidad de la cadena de alimentos en Alemania, dependiente en gran medida de la importación y del trabajo de personas migrantes de Europa del Este y Latinoamérica, para nombrar algunxs, quienes trabajan de forma precaria en las cosechas de forma estacional. 

¿Cómo llegan los alimentos a Berlín?

La concentración no solo se da en el proceso de producción sino también en la distribución y la comercialización, en donde empresas como Lidl y Edeka tienen el oligopolio sobre la distribución de alimentos, imponiendo a productorxs a venderle a sus franquicias, pagando precios bajos.

Lxs productorxs pequeñxs y medianxs que le venden a supermercados «más conscientes» como el Bio company y LPG muchas veces tienen que tirar su producto por que la estética del alimento no cumple los requisitos de sus consumidorxs. El alimento es bueno y comestible, pero no en términos de belleza para los altos precios que pagan las clases sociales media altas y altas en Alemania.

Los supermercados BIO o con góndolas llenas de productos supuestamente saludables no aportan una solución a los problemas de la población y lxs productorxs, además de tener precios que los hacen inaccesibles para las personas de bajos ingresos.

La alternativa no es comprar en supermercados «bio»

Nuestra búsqueda de alternativas debe intentar desarrollar y potenciar formas colectivas de alimentarse, en armonía con el entorno natural y también social. 

En América Latina, pero también en Alemania, existen multiples ejemplos de como conseguirlo.

 La Unión de Trabajadores de la Tierra en la Argentina o el Movimiento de los Trabajadores sin Tierra en Brasil son ejemplos icónicos de cómo es posible vincular producciones sustentables, en manos de pequeñxs productorxs, con un consumo urbano consciente de las problematicas sociales y ambientales actuales. Redes internacionales como la Vía Campesina muestran cómo se pueden generar alternativas planetarias, poniendo en el centro a la Soberanía Alimentaria como una propuesta de autonomía y desmercantilización de los alimentos. 

 En Berlín y Brandenburgo existen cientos de núcleos de economía solidaria (Solidarische Landwirtschaft – SoLaWi) y cadenas de producción que resisten al sistema concentrado actual en una dirección similar. Estas se ven forzadas a distribuir su producto individualmente, internalizando el costo de distribución en cada SoLaWi. Más coordinación y solidaridad entre las granjas es necesaria. Asimismo, en Berlin y otros centros urbanos, es necesario organizar formas cooperativas de consumo local y regional.

Desde el Bloque Latinoamericano creemos que no puede haber cambio verdadero sin una formas alternativas de propiedad de la tierra, de producción y de consumo.  Estamos construyendo vínculos de solidaridad e intercambio entre el campo y la ciudad, a través de un contacto fluido con productorxs rurales asociados en torno de ABL (Arbeitsgemeinschaft bäuerliche Landwirtshcaft, organización vinculada a la Via Campesina) y a través del impulso de núcleos de consumo solidario en el marco de la red SolaWi. Sumate a construir formas colectivas de alimentarnos!

Rede zum 1.5.21: Bloque Latinoamericano

Liebe Genossinnen und Genossen!

Wir, der Lateinamerikanische Block und die Arbeiter_innenversammlung von Helpling begrüßen euch ganz herzlich.

Als lateinamerikanische Migrant_innen spüren wir die Konsequenzen kapitalistischer Nekropolitik am eigenen Körper: jene Politik, die uns hier, ebenso wie unsere Geschwister in unseren Territorien, in prekären Beschäftigungen ausbeutet. Die Politik des Todes ist das, was die Waffen-, Pharma- und Rohstoffunternehmen des Nordens dem Globalen Süden gewaltsam aufzwingen.Während die Eliten unsere Länder skrupellos dem IWF ausliefern, richten die neoliberalen Sparmaßnahmen unsere Völker mehr und mehr zu Grunde.

In Lateinamerika hat die Taktik der verbrannten Erde zu Unmengen überschüssiger Arbeitskraft geführt.Leider leben wir in einer Zeit, in der sich diese perverse Dynamik des Kapitals in jeder Ecke der Welt festgesetzt hat, so dass Unterdrückung und eine permanente Krisensituation vorherrschen. Es schmerzt uns zu sehen, wie die Corona-Krise seit einem Jahr die brutalen Ungleichheiten verschlimmert, die der Kapitalismus verursacht. Diese turbulente Zeit ähnelt jener, die auch unsere liebe Rosa erlebte und die sie mit ihrem berühmten Satz „Sozialismus oder Barbarei“ bezeichnete. Es bleiben keine Zweifel mehr: Wir leben in einer Zeit der Barbarei, die vom Kapital diktiert wird.

Aus diesem Grund sind wir heute hier zusammen: um einen breiten Widerstand aufzubauen, der sich auf der Straße kämpferisch manifestiert!

Warum tolerieren wir weiterhin, dass Krisen auf dem Rücken der Arbeiter_innen getragen werden? Warum müssen Kleinhändler_innen, Künstler_innen und Selbstständige ihre Geschäfte schließen, während die Minen, Agrarunternehmen und Fabriken weiterhin auf Hochtouren laufen? Warum waren die Profite von Großunternehmen wie Amazon noch nie so hoch wie jetzt?

Was wir gerade erleben ist keine Solidarität für die globale Gesundheit, nein! Es ist ein neuer Prozess der Kapitalakkumulation und der Ausbeutung, die keine Grenzen kennt.

Wir dürfen nicht vergessen, dass wir alle, die von unserer Arbeit leben, im Gegensatz zu den großen Unternehmern, Teil der Arbeiter_innenklasse sind.

Deshalb ist es unsere Pflicht, die erzwungene Proletarisierung aufgrund der Pandemie klar zu benennen und anzuprangern.

Those of us who have migrated know that we are not considered essential, and that we are always the last ones to be taken into account, since we do not even have minimal working conditions.

It is us who come asap into your house to clean, but Helpling does not provide any kind of preventive measures for our health! Apparently, we are only essential to maintain the profits of these “digital” companies, but not essential enough to have a work contract or social security. We also know that the most precarious jobs are the ones that have been developed the most during the pandemic. These jobs are largely feminized tasks performed by migrants, especially women and LGBTI people. Against this background, staying at home and doing home office is a class privilege.

Faced with these conditions, we have found it necessary to organize in the workplace in order to raise our demands.

We strongly condemn that Helpling has always done everything possible to prevent us from mobilizing! They have persecuted and fired comrades who were politically active, while selling a “migration friendly” face to society. We reject that we are treated as mere disposable workforce by these companies!

They exploit us, because they know that the migratory flow is not going to stop thanks to the unequal distribution of global wealth. We know that many people who have come to Europe do so in search of better working conditions and a happy life for their families, but they find a harsh reality here. We must perform the tasks that Germans do not want to. And we do so in a brutal context where wealth has been historically accumulated at the expense of our peoples!

What was sold to us as labor inclusion for women in the «first world», in reality means the exploitation of others to perform the necessary care work for the reproduction of capital.

It is not only a question of gender, but also of inequalities because of class and race! Therefore, we believe that patriarchy cannot be defeated without ending imperialism and capitalism altogether!!

Wir träumen von einer Gesellschaft, in der ein Leben in Würde nicht zu viel verlangt ist. Einer Gesellschaft, in der, Wohnraum ein grundlegendes Recht ist und kein Spekulationsgegenstand von Immobilienhaien wie Deutsche Wohnen!

Der Plan der Mächtigen ist klar: Sie wollen, dass wir arm und unterwürfig bleiben, dass wir ständig gegeneinander ums Überleben kämpfen, anstatt dass wir uns gemeinsam gegen sie richten. Aber auch WIR haben einen klaren Plan: denn es ist der soziale Widerstand, durch den wir mögliche Alternativen verwirklichen werden! 

Dafür schaffen wir politische Werkzeuge, mit denen wir den nekropolitischen Krieg gegen uns beenden und eine neue gerechte Gesellschaft aufbauen werden. Doch für diese Aufgabe benötigen wir jede und jeden einzelnen von euch!

Wir brauchen ein breites Bündnis, um die kapitalistische Politik des Todes zu besiegen. Es ist diese Allianz, die wir heute auf den Straßen bilden und es wird eben diese Allianz sein, die das Unterdrückungssystem erschüttern wird!!

So wie sie uns täglich angreifen, wenn sie uns rassistisch fragen: „Wo kommst du eigentlich her?“, nehmen viele unsere organisatorischen Prozesse als Migrant_innen nicht ernst und infantilisieren uns. Diesen Menschen antworten wir laut und deutlich: Als Migrant_innen sind wir uns sehr bewusst darüber, dass wir uns dort, wo wir leben, aktiv und kämpferisch organisieren müssen!

Wir haben unsere Träume von einer Veränderung weder zurückgelassen noch vergessen, als wir den Atlantik überquerten. Deswegen akzeptieren wir auf keinen Fall, zu Demonstrationen eingeladen zu werden, um diese „bunter“ zu machen und zur „Diversitätsquote“ beizutragen! Wir wollen und fordern gleichberechtigt in der Küche des Widerstands zu sein!

Wir verschwenden keine Zeit mit den oberflächlichen Moden einiger Linken und sind Null daran interessiert, uns in Subkulturen abzukoppeln, die isoliert von der Gesellschaft für sich selbst existieren. Wir sind hierhergekommen, um die Welt weiter zu verändern!

Wir sind gekommen, um starke linke Organisationen aufzubauen, die um den Alltagsverstand kämpfen und sich mit den populären Sektoren zusammenschließen.

Nur somit werden wir eine gegenhegemoniale Macht in dieser Gesellschaft verfestigen können. Gerade in Zeiten, in denen rechte Kräfte auf den Straßen, in Parlamenten und Regierungen voranschreiten, können wir nicht erlauben, dass unsere Mitmenschen aus den Mittel und Arbeiter_innenklassen von ihren ausschließenden Diskursen beeinflusst werden.

Dabei müssen wir die Empörung der Menschen verstehen, denn nur so können wir ihre und unsere Wut auf diejenigen da oben lenken, welche die wahren Verantwortlichen für die neoliberale Prekarität sind. Wir wissen, dass es keine Revolution ohne eine kämpferische, widerständige Praxis geben kann. Aus diesem Grund begrüßen wir im Lateinamerikanischen Block diese pluralistische aber einheitliche Revolutionäre Erste Mai Demo mit großer Freude.

Deshalb, Genossinnen und Genossen, feiern wir diesen Zusammenschluss auf der Straße zwischen linken migrantischen und deutschen Kollektiven. Es ist ein historischer Moment und wir reagieren auf den Ruf unserer Zeit. Hier und heute bauen wir zusammen eine massive Bewegung und internationalistische Solidarität auf.

Jeder Schritt, den wir heute Abend unternehmen, eröffnet kollektive Wege der Befreiung für ein würdiges Leben!

Ein Hoch auf alle, die kämpfen! Es lebe der internationalistische, migrantische Block! ¡Que viva el bloque migrante internacionalista! ¡Hasta la victoria siempre!

Discurso del 1 de Mayo 2021

¡Buenas tardes, compañerxs!

Les saludamos desde el Bloque Latinoamericano en Berlín y desde la asamblea de trabajadorxs de Helpling.

Como migrantes latinoamericanxs podemos decirles que conocemos en carne propia las consecuencias de la necropolítica capitalista, que es la que nos explota en trabajos precarios, a nosotrxs aquí y a nuestrxs hermanxs en los territorios. La política de la muerte es la que las empresas armamentísticas, farmacéuticas y extractivistas del Norte imponen violentamente en el Sur Global. La política de austeridad ahorca a nuestros pueblos cuando las élites los entregan al FMI sin piedad; venimos de países donde la táctica de la tierra arrasada es la ley y ha dado como resultado ejércitos enteros de mano de obra excedente.

Lamentablemente para todxs, vivimos un tiempo histórico donde esta dinámica perversa del capital se ha impuesto en cada uno de los rincones del mundo. Nos han arrebatado nuestras formas de vida y han querido destrozar nuestros lazos comunitarios. Las élites globales nos han impuesto una sociedad de la muerte, una sociedad donde lo que impera es el reino salvaje del capital, la represión y la crisis permanente.

Desde hace un año, nos duele cómo la crisis del coronavirus solo exacerba las brutales desigualdades causadas por el capitalismo neoliberal, mientras las fuerzas vivas y colectivas de la sociedad están siendo destruidas masiva y descontroladamente. La etapa turbulenta que vivimos es similar a la que le tocó vivir a nuestra querida Rosa, expresando el momento histórico con su célebre: “socialismo o barbarie”.

Pues ya no quedan dudas, vivimos en una barbarie conducida por el capital. Por eso salimos a la calle a construir resistencia popular. Nos inspiran las luchas de nuestros pueblos, que han sabido enfrentar la crisis combativa y creativamente. 

Mientras vemos horrorizadxs cómo este proceso de barbarie se acelera, nos preguntamos: ¿Por qué seguimos tolerando que las crisis sean cargadas sobre las espaldas de lxs trabajadorxs? ¿Por qué son lxs pequeñxs comerciantes, lxs artistas, lxs trabajadorxs autónomxs lxs que tienen que cerrar sus negocios mientras las minas, los negocios agropecuarios y las fábricas siguen funcionando a toda velocidad? ¿Por qué las cadenas de distribución como Amazon han lucrado más que nunca?

Lo que vivimos no es una preocupación global por la salud, sino un nuevo proceso de concentración y de explotación que no conoce limites.

No podemos olvidar que, a diferencia de las grandes empresas, todxs lxs que vivimos de nuestro trabajo somos integrantes de la clase trabajadora. Por eso es nuestro deber denunciar el proceso de proletarización forzada que estamos viviendo a nivel global producto de la pandemia. Extender nuestra solidaridad, ya que millones de personas tendrán mañana que migrar, tendrán que dejar de lado sus formas de vida y sus familias para buscar un futuro digno.

Y las que hemos migrado sabemos que no somos esenciales, y que seremos las ultimas en ser tenidas en cuenta, ya que no contamos con las condiciones mínimas de trabajo. Porque somos nosotras las que entramos a tu casa a limpiar pero a quienes Helpling no garantiza ningún tipo de medida de prevención o cuidado para nuestra salud. Al parecer somos solo esenciales para mantener las ganancias de estas empresas (porque lamentablemente todas las apps funcionan de maneras similares), pero no lo suficientemente esenciales para tener un contrato laboral o seguridad social.

Tambien sabemos que los trabajos mas precarizados son los que mas se han desarrollado durante la pandemia, y que son en gran parte tareas feminizadas realizadas por migrantes. También sabemos que quedarse casa y hacer homeofice es un privilegio de clase.

Ante estas condiciones hemos encontrado que es necesario organizarnos en los lugares de trabajo y ademas establecer vínculos con otrxs trabajadorxs para poder concretar nuestras demandas. Desde siempre Helpling ha hecho todo lo posible para evitar nuestra organización, persiguiendo y dejando sin trabajo a companerxs que intentaron organizarse mientras vende una cara de migration friendly ante la sociedad. Sabemos que somos personas descartables para estas empresas porque saben que el flujo migratorio esta asegurado gracias a la desigual distribución de la riqueza a nivel global.

Sabemos que muchas personas que han llegado a estas tierras lo hacen en busca de mejores condiciones laborales pero se encuentran aquí ante una dura realidad en donde deben realizar las tareas que lxs alemanes no quieren, y que en gran parte son producto de la riqueza acumulada a expensas de nuestros pueblos.

Lo que nos vendieron como la inclusión laboral de las mujeres en el “primer mundo”, en realidad implica la explotación de otras para realizar las tareas de cuidado. Aquí no solo es una cuestión de genero sino también de clase y de raza. Por eso, creemos que no se puede terminar con el patriarcado sin terminar con el imperialismo y el capitalismo.

Soñamos con una sociedad donde la vida digna sea el centro de nuestras relaciones. Donde la vivienda sea un derecho, no un objeto de especulación de aves de rapiña como Deutsche Wohnen; donde la salud no sea un negocio para Bayer, sino una propiedad social y comunitaria. Queremos una sociedad donde el trabajo sea autogestivo y donde todos los trabajos y las vidas cuenten por igual.

El plan de lxs de arriba está claro: Nos quieren pobres, sumisxs y en constante lucha entre nosotrxs para sobrevivir. Pero nuestro plan también lo tenemos muy claro, y de la resistencia popular nacen las alternativas posibles. Lo que debemos hacer es relanzar el ciclo de luchas que permitan organizar a estas fuerzas y cuerpos que el capital descarta por considerarlos residuales. Estamos potenciando las resistencias, creando herramientas políticas que nos permitan no solo parar la guerra necropolítica contra nosotrxs, sino también construir una nueva sociedad basada en la vida.

Que nadie se confunda, necesitamos de todxs para esta tarea: ustedes estudiantes, trabajadorxs, comerciantes, migrantes, jóvenes… Aquí el enemigo es muy poderoso, se disfraza para confundirnos y usa todo tipo de estrategias para frenar la solidaridad de lxs de abajo. Por eso, precisamos de una gran alianza para derrotar al proyecto de muerte del capital. Esa alianza es la que estamos forjando hoy en las calles y es la que hará temblar al sistema.

De la misma forma que nos acribillan cotidianamente cuando nos preguntan Wo kommst du eigentlich her?, muchxs no toman en serio nuestros procesos organizativos como migrantes y nos infantilizan. A esa gente le respondemos fuerte y claro: ¡lxs migrantes tenemos claro que militamos donde vivimos, y que nuestros sueños de transformación no se quedaron en el placard cuando cruzamos el Atlántico! ¡No aceptamos que nos inviten a las marchas solo para “darles color”, queremos ser parte de la cocina de las resistencias!

Nosotrxs no perdemos tiempo con las modas fatuas de la izquierda y no nos interesa encerrarnos en subculturas aisladas de la sociedad. Nosotrxs vinimos acá a seguir cambiando el mundo. Vinimos a construir organizaciones de izquierda fuertes que logren disputar el sentido común, conectar con los sectores populares y consolidar un poder contrahegemónico en la sociedad en la que vivimos.

No habrá liberación en un solo país o región. Por eso debemos dar y hermanar las luchas en todos los lugares que están en pie de resistencia. Creemos que una de la tareas urgentes es revivir el ciclo de luchas en el Norte Global. Mientras las derechas carroñeras se instalan cómodamente en gobiernos, parlamentos y calles a nivel global, es fundamental que las izquierdas no permitamos que estas fuerzas racistas sean quienes interpelen a los sectores populares con discursos excluyentes. Tenemos que comprender la indignación de la gente para canalizar su rabia hacia lxs verdaderxs responsables de la precarización neoliberal: lxs de arriba.

Solo así podremos un día dejar de discutir cuánto avanza la derecha, para volver a emocionarnos por cuánto hemos avanzado las izquierdas, cómo ocupamos más y más las calles y plazas y cuánto poder popular construimos.

Sabemos que sin pueblo no hay revolución. Y sin praxis revolucionaria tampoco. Es la tarea de nuestra época y de nuestra generación. Por eso, compañerxs, saludamos con mucha alegría esta movilización plural, pero unificada. Por eso, festejamos la unidad en la calle entre las organizaciones de izquierda alemanas y las organizaciones migrantes. Es un momento histórico y estamos respondiendo al llamado de nuestro tiempo, construyendo poder popular y solidaridad internacionalista. Cada paso que damos esta tarde va abriendo caminos colectivos de liberación por la vida digna.

¡Arriba lxs que luchan! ¡Que viva el bloque migrante internacionalista! ¡Hasta la victoria siempre!