Contra el ALC Mercosur-EU

[Discurso pronunciado frente a BMWi, mayo de 2021]

Buenos días a todxs,


Los saludo en nombre del Bloque Latinoamericano Berlín, una organización migrante que se considera antirracista, antiimperialista y anticapitalista.
Estamos aquí para manifestarnos en contra del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE, porque sabemos lo que implica para nuestros pueblos y países.

El acuerdo profundiza no sólo la destrucción de la economía de nuestros países, sino también la destrucción de la producción campesina en Alemania y en Europa.

Por esta razón debemos enlazar y conectar las luchas. Las de aquí y las de allá. En Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil contra el acuerdo junto con los agricultores de ambos continentes.  

Como Latinxs sabemos lo que significa la explotación, la precariedad y la pobreza. Todos resultados de la desindustrialización y el estractivismo ocurrido durante décadas en nuestros territorios. Y también sabemos que esta situación empeorará si el acuerdo entra en vigor.

Para nosotros el resultado de la firma de este acuerdo está muy claro: la desigualdad entre América Latina y Europa se agravaría.

Debemos dejar muy en claro, que en nuestros países el problema no es sólo la deforestación de la selva, sino también la destrucción de los medios de vida de millones de personas.

Por eso tenemos que detener el acuerdo y al mismo tiempo desarrollar una nueva forma de economía. Aquí en Alemania y en América Latina.


¡Abajo el tratado de libre comercio entre EU-Mercosur!¡Arriba lxs que luchan!¡Venceremos!

Gegen das Freihandelsabkommen Mercosur-EU

[Rede vor dem BMWi, Mai 2021]

Guten Morgen an Alle

Ich grüße euch alle vom Bloque Latinoamericano, einer Organisation von Migranten*innen, die sich als antirassistisch, antiimperialistisch und antikapitalistisch versteht.

Wir sind hier gegen das Mercosur-EU Abkommen, weil wir wissen was es für unsere Leute und Länder bedeutet. Das Abkommen bedeutet nicht nur die Zerstörung der Ökonomie unserer Länder, sondern auch die Zerstörung der bäuerlichen Produktion in Deutschland und in Europa.

Wir müssen die Kämpfe vernetzen – hier und dort; in Argentinien, Paraguay, Uruguay und Brasilien gegen das Abkommen, zusammen mit den Bauern und Bäuerinnen.  

Als Latinxs wissen wir, was Ausbeutung, Prekarität und Armut bedeuten. Sie alle sind Ergebnisse von Deindustrialisierung und Extraktivismus. Und wir wissen auch, dass diese Situation verschlimmert werden würde, wenn das Abkommen in Kraft tritt.

Es ist für uns ganz klar:  Die Ungleichheit zwischen Lateinamerika und Europa würde verschärft werden.

Wir müssen laut sagen, dass in unseren Länder das Problem nicht nur die Regenwaldabholzung ist, sondern auch die Zerstörung der Lebensgrundlagen von Millionen von Menschen.

Deswegen müssen wir das Abkommen stoppen und gleichzeitig eine neue Form der Wirtschaft entwickeln. Hier in Deutschland und in Lateinamerika.

¡Abajo el tratado de libre comercio entre EU-Mercosur!¡Arriba lxs que luchan!¡Venceremos!

Seamos un río y no una isla. Resistencias migrantes en Berlin y Brandenburgo.

Bloque Latinoamericano Berlín – Grupo de trabajo territorial

El siguiente texto es nuestra cotribución desde el grupo de trabajo territorial del Bloque Latinoamericano al períodico Die Kommunne, editado por Kiezkommune con ocasión del 1ro de mayo, con reflexiones acerca de las potencialidades de la auto-organización local.  Para quienes lean alemán, les invitamos a leer el períodico completo, que se encuentra disponible para descargar acá https://lowerclassmag.com/2021/04/14/print-die-kommune-kommunaler-widerstand-gegen-die-krise/ En papel se puede conseguir en el Kiezkommune Wedding (Stadtteilbüro Kommune65, Buttmannstr. 1a) los Viernes de 14 a 18hs o en la demo del 1ro de mayo.

La crisis desatada por el Covid19 nos mostró la cara oculta de Alemania. Puso de manifiesto que, lejos de tratarse de una economía tecnificada donde «el capitalismo funciona bien», basa su desarrollo en la explotación del trabajo migrante. Como activistas en Berlín nos vimos ante la tarea de seguir articulando resistencias en una ciudad que más que nunca nos coloca entre la precarización y la expulsión. Encontramos que «quedarse en casa» nos era imposible frente a la precarización que sufrimos les migrantes en la gastronomía, delivery, limpieza, cuidados, o la producción y distribución de alimentos.

Berlin no es una isla

Quizás esta crisis le haya recordado a muchxs que Alemania no está al margen de la destrucción impuesta por el sistema capitalista. Quizás incluso hasta haya dejado claro que Berlín no es una isla, aislada del resto del país. Ninguna ciudad es una isla. Mientras en Alemania veíamos vaciarse los supermercados por las prácticas de «hamsterkaufen», vimos cómo en muchos lugares de América Latina se activaron aún más las redes de consumo local y solidario. Un ejemplo claro lo ofrecen las ferias y redes de distribución organizadas por trabajadorxs agrícolas en distintos puntos de América Latina para hacer llegar alimentos agroecológicos a precios justos directo de lxs productores a lxs consumidores, como las ferias de la Central de cooperativias de Servicios Sociales Lara (Cecosesola) en Venezuela o las iniciativas de la Unión de Trabajadores de la Tierra en Argentina, que se realizan a lo largo y ancho del país. Estas prácticas nos invitan a repensar nuestro rol como migrantes organizadxs desde la ciudad, pero sin aislarnos del entorno que nos rodea. Como migrantes organizadxs en el Bloque Latinoamericano queremos ser la corriente que conecte las luchas en América Latina con las que tienen lugar en Alemania.

Latinxs en Brandenburgo?

Podría parecer sorpresivo que migrantes latinoamericanxs pensemos nuestro trabajo político (también) en las zonas rurales de Brandenburgo, pero no lo es: uno de nuestros objetivos como Bloque Latinoamericano es construir vínculos entre las luchas progresivas de las áreas rurales de Brandenburgo con luchas en Berlín, a la vez que tender puentes entre estas y las luchas populares en América Latina.  Es por eso que nos hacemos presentes allí como migrantes e internacionalistas, conversamos e intercambiamos con productorxs agropecuarixs en Brandenburgo. En conjunto con el Ernährungsrat de Brandenburgo organisamos un encuentro en Müncheber, para discutir acerca de los problemas de la producción y distirbución de alimentos en Berlín y sus alrededores.

Queremos derribar los mitos que existen sobre Brandenburgo. Por eso compartimos lo que aprendemos de las luchas de lxs productores de la región con compañerxs en la ciudad.

En Brandenburgo también hay un ojo que mira hacia Latinoamérica. El tratado de libre comercio entre la Unión Europea y el MERCOSUR significa el aumento del hambre, la desocupación y la concentración de tierras en América Latina, al tiempo que generaría la pérdida de producción campesina en Brandenburgo y con ella la destrucción de sus modos de vida. Es de esta manera una oportunidad para el diálogo entre iniciativas populares en los dos continentes y la búsqueda de alternativas frente a las formas de producción que despojan el medioambiente y concentran la riqueza. Mediante la construcción de redes transatlánticas en contra del tratado de libre comercio, ayudamos a construir este diálogo.

Seamos un río: por un internacionalismo local

Uno de nuestros horizontes como Bloque Latinoamericano es apoyar, conectar y visibilizar luchas en los territorios de América Latina. Pero esto lo hacemos siempre desde nuestra presencia física en Alemania. Pensamos que la política está donde está el cuerpo. Migramos con nuestras historias, experiencias y luchas. Somos internacionalistas en el territorio que habitamos, y sabemos que solo apostando a reforzar las luchas aquí y ahora podemos construir alianzas y movimientos que constituyan alternativas emancipatorias a ambos lados del Atlántico. 

La seguridad del margen

Por Tamara Urquizo y Max Telias

Este fin de semana se llevarán a cabo en Chile las elecciones que definirán a les representantes de la Convención Constitucional para la redacción de una nueva carta magna. Un evento histórico para un país que nunca ha gozado de una asamblea constituyente elegida democráticamente, pero que no ha estado exento de controversias y críticas. 


Resultado de una negociación a puertas cerradas entre el gobierno y la oposición, el proceso constitucional ha sido puesto en cuestión desde sus inicios por un sector de la izquierda que no ve en estas elecciones más que un salvavidas a lo que fuera el inminente hundimiento de Piñera en plena revuelta social en noviembre de 2019. La tesis opositora es clara: la actual convención constitucional no es un reflejo del poder constituyente originario y popular, por lo que debe ser rechazada y reemplazada por un nuevo volcamiento a las calles en post de un proceso revolucionario y transformador real.


Frente a los momentos de definición que se avecinan, es indudable que las transformaciones que nos imaginamos van a ser puestas en cuestión. No sólo por el evidente interés de actores que con el estatus quo mantienen sus condiciones de reproducción, sino por quienes deciden que, frente a un escenario de dificultades a las que nos enfrentamos por primera vez, recorren los contornos para vaticinar el desastre. Qué más fácil, qué más cómodo, que asumir desde ya la derrota y definir desde ese lugar que todo esfuerzo es fútil, insensato y, por tanto, sólo ayuda a la consolidación de los vicios que han dominado la acción política de los últimos 30 años.


Evidentemente el escenario es difícil. A pesar de ello, y sin ánimo de interpretaciones abstractas, les invitamos a pronunciar lo siguiente: se redactará una nueva Constitución en Chile, definida por personas electas, que se ajustará por paridad de género, que exige la presencia de personas con discapacidad en las listas de candidates, y que tendrá cupos para todos los pueblos que cohabitan el territorio. Lógico, un proceso de democratización no es un “check list”. El mecanismo de selección tiene sesgos, hay pueblos no representados y, como es sencillo de reconocer a simple vista, ni la paridad de género ni las exigencias en torno a las discapacidades aseguran por sí mismas un proceso más democrático. Por si fuera poco, el quorum de dos tercios para la aprobación de normas y reglamentos impuesto por la derecha es un claro freno para un ejercicio popular y de mayorías. Resulta ingenuo pensar que el pinochetismo soltaría tan fácilmente su férrea defensa del modelo transicional de un día para otro.


A pesar de dichas trabas, la elección que se desarrollará este fin de semana dará inicio a una reconfiguración del mapa que organizará de una manera desconocida el marco de acción política en Chile. Es probable que la derecha conservadora goce de una sobre representación en la Asamblea, pero también es cierto que el liberalismo está viviendo su propia crisis. Por una parte, se verá enfrentado a la posibilidad de sacar definitivamente su lastre dictatorial, quizás algo esperado por muches dentro de las corrientes más liberales. Por otro lado, la conveniencia de avanzar junto a la coyuntura nacional hace bastante impredecible el comportamiento en bloque de la derecha (el apoyo transversal a los retiros del 10% son una prueba de ello). Por su parte, a la crisis de la propia derecha se suma la irrupción de independientes en el proceso, la desfiguración del centro político comandado por la alianza Concertacionista (DC , PPD, PS y PR) con el Partido Comunista, la constante crisis dentro del conglomerado de izquierda del Frente Amplio, y la gran experiencia de diferentes movimientos sociales que después de años de articulación han construido organización territorial. Así, es de esperar que este escenario deje las puertas abiertas a nuevos espacios de construcción colectiva, en el que actores del mundo social y político puedan articular horizontes comunes a través de proyectos que partan desde una posición anti-neoliberal.


Es difícil asegurar que la elección de este fin de semana será el evento político más importante de la historia de Chile. Es más, resulta ingenuo creer que un proceso electoral pueda ocupar dicho título. La ya famosa frase «nuestros sueños no caben en sus urnas» es una tautología en sí. Quien de una elección espera una revolución siempre se llevará decepciones. Sin embargo, lo que acontecerá este fin de semana sea quizás el proceso institucional más importante de nuestra época, pues definirá en gran medida la forma en que se organizará la política de nuestro período. No es revolucionario, pero dará espacio, tanto dentro como fuera de la Convención, a la construcción de alianzas y visiones de mundo e ideales de sociedad. No extirpará al legado fascista de Pinochet de raíz, pero permitirá articular espacios de formación política a generaciones que fuimos amputadas, primero por la dictadura y luego por la devoción al tecnicismo liberal, de pensar y construir la sociedad que queremos habitar. 


Todo ello requiere que entendamos el espíritu de época. Actores como Pamela Jiles o Julio César Rodríguez, fieles representantes de la farándula nacional, no aparecen corriendo con ventaja en las encuestas ni por sus virtudes ni por nuestras debilidades. Son el producto de años de individualismo neoliberal, de ignorancia estratégica, de consumo puramente estético de la política. Son, en otras palabras, síntoma de la renuncia a la construcción de un proyecto político que fue dejado a la deriva de las relaciones instrumentales que resultan de la hegemonía de la libertad individual y el interés por el bienestar personal. Por desgracia para muches, esto no se resuelve desde el margen, desde el panfletarismo twittero o la publicación sagaz. Se resuelve desde dentro, y no nos referimos sólo a la Convención. Se resuelve volviendo a esa actividad tan denostada por el establishment neoliberal como por quienes practican una radicalidad sectorial: se resuelve volviendo a hacer política, política entendida como la acción pública orientada a la convivencia, cuestión ineludible de la diferencia. Política que, sin lugar a dudas, es difícil, incómoda y llena de ripios, como es de esperar cuando diversos mundos buscan encontrarse en sus disensos y diferencias.


Este fin de semana son las elecciones para los representantes de la Convención Constitucional. ¿Cómo dialogará el proceso constituyente con los territorios? ¿Cuál será el rol de los movimientos sociales en el espacio de discusión? ¿Será posible reconstruir una política con horizontes hacia una democracia radical? Por más que a muches les sea cómodo tomar una posición periférica y derrotista, el devenir que soñamos requiere de la incomodidad que implica estar dentro.

Rede zum 1.5.21: Bloque Latinoamericano

Liebe Genossinnen und Genossen!

Wir, der Lateinamerikanische Block und die Arbeiter_innenversammlung von Helpling begrüßen euch ganz herzlich.

Als lateinamerikanische Migrant_innen spüren wir die Konsequenzen kapitalistischer Nekropolitik am eigenen Körper: jene Politik, die uns hier, ebenso wie unsere Geschwister in unseren Territorien, in prekären Beschäftigungen ausbeutet. Die Politik des Todes ist das, was die Waffen-, Pharma- und Rohstoffunternehmen des Nordens dem Globalen Süden gewaltsam aufzwingen.Während die Eliten unsere Länder skrupellos dem IWF ausliefern, richten die neoliberalen Sparmaßnahmen unsere Völker mehr und mehr zu Grunde.

In Lateinamerika hat die Taktik der verbrannten Erde zu Unmengen überschüssiger Arbeitskraft geführt.Leider leben wir in einer Zeit, in der sich diese perverse Dynamik des Kapitals in jeder Ecke der Welt festgesetzt hat, so dass Unterdrückung und eine permanente Krisensituation vorherrschen. Es schmerzt uns zu sehen, wie die Corona-Krise seit einem Jahr die brutalen Ungleichheiten verschlimmert, die der Kapitalismus verursacht. Diese turbulente Zeit ähnelt jener, die auch unsere liebe Rosa erlebte und die sie mit ihrem berühmten Satz „Sozialismus oder Barbarei“ bezeichnete. Es bleiben keine Zweifel mehr: Wir leben in einer Zeit der Barbarei, die vom Kapital diktiert wird.

Aus diesem Grund sind wir heute hier zusammen: um einen breiten Widerstand aufzubauen, der sich auf der Straße kämpferisch manifestiert!

Warum tolerieren wir weiterhin, dass Krisen auf dem Rücken der Arbeiter_innen getragen werden? Warum müssen Kleinhändler_innen, Künstler_innen und Selbstständige ihre Geschäfte schließen, während die Minen, Agrarunternehmen und Fabriken weiterhin auf Hochtouren laufen? Warum waren die Profite von Großunternehmen wie Amazon noch nie so hoch wie jetzt?

Was wir gerade erleben ist keine Solidarität für die globale Gesundheit, nein! Es ist ein neuer Prozess der Kapitalakkumulation und der Ausbeutung, die keine Grenzen kennt.

Wir dürfen nicht vergessen, dass wir alle, die von unserer Arbeit leben, im Gegensatz zu den großen Unternehmern, Teil der Arbeiter_innenklasse sind.

Deshalb ist es unsere Pflicht, die erzwungene Proletarisierung aufgrund der Pandemie klar zu benennen und anzuprangern.

Those of us who have migrated know that we are not considered essential, and that we are always the last ones to be taken into account, since we do not even have minimal working conditions.

It is us who come asap into your house to clean, but Helpling does not provide any kind of preventive measures for our health! Apparently, we are only essential to maintain the profits of these “digital” companies, but not essential enough to have a work contract or social security. We also know that the most precarious jobs are the ones that have been developed the most during the pandemic. These jobs are largely feminized tasks performed by migrants, especially women and LGBTI people. Against this background, staying at home and doing home office is a class privilege.

Faced with these conditions, we have found it necessary to organize in the workplace in order to raise our demands.

We strongly condemn that Helpling has always done everything possible to prevent us from mobilizing! They have persecuted and fired comrades who were politically active, while selling a “migration friendly” face to society. We reject that we are treated as mere disposable workforce by these companies!

They exploit us, because they know that the migratory flow is not going to stop thanks to the unequal distribution of global wealth. We know that many people who have come to Europe do so in search of better working conditions and a happy life for their families, but they find a harsh reality here. We must perform the tasks that Germans do not want to. And we do so in a brutal context where wealth has been historically accumulated at the expense of our peoples!

What was sold to us as labor inclusion for women in the «first world», in reality means the exploitation of others to perform the necessary care work for the reproduction of capital.

It is not only a question of gender, but also of inequalities because of class and race! Therefore, we believe that patriarchy cannot be defeated without ending imperialism and capitalism altogether!!

Wir träumen von einer Gesellschaft, in der ein Leben in Würde nicht zu viel verlangt ist. Einer Gesellschaft, in der, Wohnraum ein grundlegendes Recht ist und kein Spekulationsgegenstand von Immobilienhaien wie Deutsche Wohnen!

Der Plan der Mächtigen ist klar: Sie wollen, dass wir arm und unterwürfig bleiben, dass wir ständig gegeneinander ums Überleben kämpfen, anstatt dass wir uns gemeinsam gegen sie richten. Aber auch WIR haben einen klaren Plan: denn es ist der soziale Widerstand, durch den wir mögliche Alternativen verwirklichen werden! 

Dafür schaffen wir politische Werkzeuge, mit denen wir den nekropolitischen Krieg gegen uns beenden und eine neue gerechte Gesellschaft aufbauen werden. Doch für diese Aufgabe benötigen wir jede und jeden einzelnen von euch!

Wir brauchen ein breites Bündnis, um die kapitalistische Politik des Todes zu besiegen. Es ist diese Allianz, die wir heute auf den Straßen bilden und es wird eben diese Allianz sein, die das Unterdrückungssystem erschüttern wird!!

So wie sie uns täglich angreifen, wenn sie uns rassistisch fragen: „Wo kommst du eigentlich her?“, nehmen viele unsere organisatorischen Prozesse als Migrant_innen nicht ernst und infantilisieren uns. Diesen Menschen antworten wir laut und deutlich: Als Migrant_innen sind wir uns sehr bewusst darüber, dass wir uns dort, wo wir leben, aktiv und kämpferisch organisieren müssen!

Wir haben unsere Träume von einer Veränderung weder zurückgelassen noch vergessen, als wir den Atlantik überquerten. Deswegen akzeptieren wir auf keinen Fall, zu Demonstrationen eingeladen zu werden, um diese „bunter“ zu machen und zur „Diversitätsquote“ beizutragen! Wir wollen und fordern gleichberechtigt in der Küche des Widerstands zu sein!

Wir verschwenden keine Zeit mit den oberflächlichen Moden einiger Linken und sind Null daran interessiert, uns in Subkulturen abzukoppeln, die isoliert von der Gesellschaft für sich selbst existieren. Wir sind hierhergekommen, um die Welt weiter zu verändern!

Wir sind gekommen, um starke linke Organisationen aufzubauen, die um den Alltagsverstand kämpfen und sich mit den populären Sektoren zusammenschließen.

Nur somit werden wir eine gegenhegemoniale Macht in dieser Gesellschaft verfestigen können. Gerade in Zeiten, in denen rechte Kräfte auf den Straßen, in Parlamenten und Regierungen voranschreiten, können wir nicht erlauben, dass unsere Mitmenschen aus den Mittel und Arbeiter_innenklassen von ihren ausschließenden Diskursen beeinflusst werden.

Dabei müssen wir die Empörung der Menschen verstehen, denn nur so können wir ihre und unsere Wut auf diejenigen da oben lenken, welche die wahren Verantwortlichen für die neoliberale Prekarität sind. Wir wissen, dass es keine Revolution ohne eine kämpferische, widerständige Praxis geben kann. Aus diesem Grund begrüßen wir im Lateinamerikanischen Block diese pluralistische aber einheitliche Revolutionäre Erste Mai Demo mit großer Freude.

Deshalb, Genossinnen und Genossen, feiern wir diesen Zusammenschluss auf der Straße zwischen linken migrantischen und deutschen Kollektiven. Es ist ein historischer Moment und wir reagieren auf den Ruf unserer Zeit. Hier und heute bauen wir zusammen eine massive Bewegung und internationalistische Solidarität auf.

Jeder Schritt, den wir heute Abend unternehmen, eröffnet kollektive Wege der Befreiung für ein würdiges Leben!

Ein Hoch auf alle, die kämpfen! Es lebe der internationalistische, migrantische Block! ¡Que viva el bloque migrante internacionalista! ¡Hasta la victoria siempre!

Discurso del 1 de Mayo 2021

¡Buenas tardes, compañerxs!

Les saludamos desde el Bloque Latinoamericano en Berlín y desde la asamblea de trabajadorxs de Helpling.

Como migrantes latinoamericanxs podemos decirles que conocemos en carne propia las consecuencias de la necropolítica capitalista, que es la que nos explota en trabajos precarios, a nosotrxs aquí y a nuestrxs hermanxs en los territorios. La política de la muerte es la que las empresas armamentísticas, farmacéuticas y extractivistas del Norte imponen violentamente en el Sur Global. La política de austeridad ahorca a nuestros pueblos cuando las élites los entregan al FMI sin piedad; venimos de países donde la táctica de la tierra arrasada es la ley y ha dado como resultado ejércitos enteros de mano de obra excedente.

Lamentablemente para todxs, vivimos un tiempo histórico donde esta dinámica perversa del capital se ha impuesto en cada uno de los rincones del mundo. Nos han arrebatado nuestras formas de vida y han querido destrozar nuestros lazos comunitarios. Las élites globales nos han impuesto una sociedad de la muerte, una sociedad donde lo que impera es el reino salvaje del capital, la represión y la crisis permanente.

Desde hace un año, nos duele cómo la crisis del coronavirus solo exacerba las brutales desigualdades causadas por el capitalismo neoliberal, mientras las fuerzas vivas y colectivas de la sociedad están siendo destruidas masiva y descontroladamente. La etapa turbulenta que vivimos es similar a la que le tocó vivir a nuestra querida Rosa, expresando el momento histórico con su célebre: “socialismo o barbarie”.

Pues ya no quedan dudas, vivimos en una barbarie conducida por el capital. Por eso salimos a la calle a construir resistencia popular. Nos inspiran las luchas de nuestros pueblos, que han sabido enfrentar la crisis combativa y creativamente. 

Mientras vemos horrorizadxs cómo este proceso de barbarie se acelera, nos preguntamos: ¿Por qué seguimos tolerando que las crisis sean cargadas sobre las espaldas de lxs trabajadorxs? ¿Por qué son lxs pequeñxs comerciantes, lxs artistas, lxs trabajadorxs autónomxs lxs que tienen que cerrar sus negocios mientras las minas, los negocios agropecuarios y las fábricas siguen funcionando a toda velocidad? ¿Por qué las cadenas de distribución como Amazon han lucrado más que nunca?

Lo que vivimos no es una preocupación global por la salud, sino un nuevo proceso de concentración y de explotación que no conoce limites.

No podemos olvidar que, a diferencia de las grandes empresas, todxs lxs que vivimos de nuestro trabajo somos integrantes de la clase trabajadora. Por eso es nuestro deber denunciar el proceso de proletarización forzada que estamos viviendo a nivel global producto de la pandemia. Extender nuestra solidaridad, ya que millones de personas tendrán mañana que migrar, tendrán que dejar de lado sus formas de vida y sus familias para buscar un futuro digno.

Y las que hemos migrado sabemos que no somos esenciales, y que seremos las ultimas en ser tenidas en cuenta, ya que no contamos con las condiciones mínimas de trabajo. Porque somos nosotras las que entramos a tu casa a limpiar pero a quienes Helpling no garantiza ningún tipo de medida de prevención o cuidado para nuestra salud. Al parecer somos solo esenciales para mantener las ganancias de estas empresas (porque lamentablemente todas las apps funcionan de maneras similares), pero no lo suficientemente esenciales para tener un contrato laboral o seguridad social.

Tambien sabemos que los trabajos mas precarizados son los que mas se han desarrollado durante la pandemia, y que son en gran parte tareas feminizadas realizadas por migrantes. También sabemos que quedarse casa y hacer homeofice es un privilegio de clase.

Ante estas condiciones hemos encontrado que es necesario organizarnos en los lugares de trabajo y ademas establecer vínculos con otrxs trabajadorxs para poder concretar nuestras demandas. Desde siempre Helpling ha hecho todo lo posible para evitar nuestra organización, persiguiendo y dejando sin trabajo a companerxs que intentaron organizarse mientras vende una cara de migration friendly ante la sociedad. Sabemos que somos personas descartables para estas empresas porque saben que el flujo migratorio esta asegurado gracias a la desigual distribución de la riqueza a nivel global.

Sabemos que muchas personas que han llegado a estas tierras lo hacen en busca de mejores condiciones laborales pero se encuentran aquí ante una dura realidad en donde deben realizar las tareas que lxs alemanes no quieren, y que en gran parte son producto de la riqueza acumulada a expensas de nuestros pueblos.

Lo que nos vendieron como la inclusión laboral de las mujeres en el “primer mundo”, en realidad implica la explotación de otras para realizar las tareas de cuidado. Aquí no solo es una cuestión de genero sino también de clase y de raza. Por eso, creemos que no se puede terminar con el patriarcado sin terminar con el imperialismo y el capitalismo.

Soñamos con una sociedad donde la vida digna sea el centro de nuestras relaciones. Donde la vivienda sea un derecho, no un objeto de especulación de aves de rapiña como Deutsche Wohnen; donde la salud no sea un negocio para Bayer, sino una propiedad social y comunitaria. Queremos una sociedad donde el trabajo sea autogestivo y donde todos los trabajos y las vidas cuenten por igual.

El plan de lxs de arriba está claro: Nos quieren pobres, sumisxs y en constante lucha entre nosotrxs para sobrevivir. Pero nuestro plan también lo tenemos muy claro, y de la resistencia popular nacen las alternativas posibles. Lo que debemos hacer es relanzar el ciclo de luchas que permitan organizar a estas fuerzas y cuerpos que el capital descarta por considerarlos residuales. Estamos potenciando las resistencias, creando herramientas políticas que nos permitan no solo parar la guerra necropolítica contra nosotrxs, sino también construir una nueva sociedad basada en la vida.

Que nadie se confunda, necesitamos de todxs para esta tarea: ustedes estudiantes, trabajadorxs, comerciantes, migrantes, jóvenes… Aquí el enemigo es muy poderoso, se disfraza para confundirnos y usa todo tipo de estrategias para frenar la solidaridad de lxs de abajo. Por eso, precisamos de una gran alianza para derrotar al proyecto de muerte del capital. Esa alianza es la que estamos forjando hoy en las calles y es la que hará temblar al sistema.

De la misma forma que nos acribillan cotidianamente cuando nos preguntan Wo kommst du eigentlich her?, muchxs no toman en serio nuestros procesos organizativos como migrantes y nos infantilizan. A esa gente le respondemos fuerte y claro: ¡lxs migrantes tenemos claro que militamos donde vivimos, y que nuestros sueños de transformación no se quedaron en el placard cuando cruzamos el Atlántico! ¡No aceptamos que nos inviten a las marchas solo para “darles color”, queremos ser parte de la cocina de las resistencias!

Nosotrxs no perdemos tiempo con las modas fatuas de la izquierda y no nos interesa encerrarnos en subculturas aisladas de la sociedad. Nosotrxs vinimos acá a seguir cambiando el mundo. Vinimos a construir organizaciones de izquierda fuertes que logren disputar el sentido común, conectar con los sectores populares y consolidar un poder contrahegemónico en la sociedad en la que vivimos.

No habrá liberación en un solo país o región. Por eso debemos dar y hermanar las luchas en todos los lugares que están en pie de resistencia. Creemos que una de la tareas urgentes es revivir el ciclo de luchas en el Norte Global. Mientras las derechas carroñeras se instalan cómodamente en gobiernos, parlamentos y calles a nivel global, es fundamental que las izquierdas no permitamos que estas fuerzas racistas sean quienes interpelen a los sectores populares con discursos excluyentes. Tenemos que comprender la indignación de la gente para canalizar su rabia hacia lxs verdaderxs responsables de la precarización neoliberal: lxs de arriba.

Solo así podremos un día dejar de discutir cuánto avanza la derecha, para volver a emocionarnos por cuánto hemos avanzado las izquierdas, cómo ocupamos más y más las calles y plazas y cuánto poder popular construimos.

Sabemos que sin pueblo no hay revolución. Y sin praxis revolucionaria tampoco. Es la tarea de nuestra época y de nuestra generación. Por eso, compañerxs, saludamos con mucha alegría esta movilización plural, pero unificada. Por eso, festejamos la unidad en la calle entre las organizaciones de izquierda alemanas y las organizaciones migrantes. Es un momento histórico y estamos respondiendo al llamado de nuestro tiempo, construyendo poder popular y solidaridad internacionalista. Cada paso que damos esta tarde va abriendo caminos colectivos de liberación por la vida digna.

¡Arriba lxs que luchan! ¡Que viva el bloque migrante internacionalista! ¡Hasta la victoria siempre!

Kolumbien im Zangengriff zwischen Pandemie, neoliberalen Reformen und Polizeigewalt

von Andrés Rodríguez und Verena Günther

Am 28 April riefen soziale Bewegungen und Gewerkschaften in Kolumbien zum landesweiten Streik gegen neoliberale Reformen der Regierung von Ivan Duque auf. Sie sagten „Nein zur niederträchtigen Steuerreform, zum fatalen Umgang mit der Pandemie, und zur miserablen Regierung.“ Millionen von Menschen folgten dem Aufruf zum landesweiten Streik auf den Straßen oder machten ihrem Unmut mit Topfschlagen („cacerolazo“) am geöffneten Fenster Luft. In über 500 Städten und Gemeinden des Landes wurde protestiert und zentrale Infrastruktur blockiert, wie der Hafen in Buenaventura oder die südliche Verkehrsachse Panamericana. Auch in den folgenden Tagen und am 1. Mai gingen die Proteste weiter. Derzeit marschiert eine Gruppe indigener Gemeinschaften aus dem Südwesten des Landes in die Hauptstadt Bogotá.

Die Regierung versuchte den Protest mit Verweis auf das überlastete Gesundheitssystem zu verbieten, das mit einer anhaltend hohen Zahl an Corona-Infektionen überfordert sei. Doch das Streikkomitee berief sich auf die verfassungsrechtliche Garantie des Versammlungsrechts und betonte, dass der Protest auch aufgrund des Regierungsversagens in der Pandemie notwendig sei. Während die Infektionszahlen steigen und immer mehr Intensivstationen keinen Platz mehr haben, fehlen wirksame Maßnahmen der Regierung und Millionen von Impfdosen. Die Pandemie trifft in Kolumbien auf ein gescheitertes Gesundheitssystem, in dem sich fast 22 Millionen Menschen die privatisierte Krankenversicherung nicht leisten können und damit auf die staatliche Basisversorgung „zweiter Klasse“ zurückfallen.

In diesen Tagen keimt der Protest wieder auf, der im November 2019 begann. Damals gingen zehntausende Menschen auf die Straße, weil die Regierung zentrale Versprechen des Friedenvertrages nicht einhielt. Seit Unterzeichnung im Jahr 2016 nahm die Gewalt gegen Aktivist*innen und gegen ehemalige Kämpfer*innen der FARC-Guerilla immer weiter zu. Bis zum heutigen Tag wurden mehr als 1180 von ihnen von staatlichen oder paramilitärischen Kräften ermordet. Die Situation hat sich seit 2019 noch verschlimmert, mit zunehmender Gewalt gegen die Zivilgesellschaft ebenso wie höheren Arbeitslosigkeits- und Armutsraten.

Laut staatlichen Angaben ist die Zahl der in Armut lebenden Menschen im vergangenen Jahr auf 42% gestiegen, wobei die Dunkelziffer heute, nach fast einem halben Jahr weiterer Corona- und Wirtschaftskrise, noch höher sein wird. In dieser Situation, in der schon jetzt viele Familien nur mit Not noch ihre Wohnung und Lebensmittel bezahlen können, will die Regierung die Mehrwertsteuer auf Grundnahrungsmittel erhöhen und niedrige Einkommen stärker besteuern. Während beispielsweise beim Einkauf zukünftig 19% statt 8% Mehrwertsteuer auf Eier erhoben werden, sollen Unternehmen und Banken weniger Steuern zahlen. Damit werden die Leittragenden der aktuellen Gesundheits- und Wirtschaftskrise zur Kasse gebeten, um die internationalen Schuldenlast Kolumbiens und horrende Ausgaben für den Militärhaushalt zu bezahlen. Das teuer bezahlte Kriegsgerät wird dann, wie bei den aktuellen Demonstrationen zu sehen ist, gegen die eigene Bevölkerung eingesetzt. Die Schreckensbilanz nach nur 4 Protesttagen sind 9 Tote (und weitere zwanzig ungeklärte Fälle), eine Vergewaltigung, 31 Verschwunde, und 45 verletzte Menschenrechtsaktivist*innen. Nach dem gescheiterten Verbotsversuch mobilisierte die Regierung Polizei und Militär sowie die Spezialkräfte der Aufstandsbekämpfung, die für ihr gewaltsames Vorgehen berühmt sind. Über einzelne Fälle von Vandalismus wird in den Medien lautstark berichtet, während die überwiegende Mehrheit der Protestierenden friedlich durch die Straßen zog. So wird eine Debatte befeuert, die die brutale Gewalt gegen Protestierende, vor allem junge Menschen, rechtfertigt und das harsche Vorgehen der ultra-rechten Regierung bestätigen soll. Die großen Medienhäuser sind mit der Machtelite des Landes eng verknüpft und unterstützen den Präsidenten Iván Duque. Dieser wird ein Jahr vor den nächsten Präsidentschaftswahlen immer unbeliebter und verkündete am gestrigen Tag kurzerhand die Reform überarbeiten zu wollen. Solange die Reform aber nicht komplett aufgegeben wird, werden die Menschen weiter ihre Verzweiflung auf die Straßen tragen. Sie klagen an: „Wenn wir inmitten einer Pandemie zahlreich auf die Straße gehen dann nur, weil die Regierung tödlicher ist als das Virus“. Die Initiator*innen riefen für den 19 Mai zum erneuten landesweiten Streik auf.

Mietendeckel: ¿El final o el comienzo?

Con las particularidades que les da ser metrópolis del poder mundial, la precarización social y la explotación laboral son también en Berlín y Europa el motor que mueve los capitales empresariales hegemónicos. La semana pasada, miles salimos a las calles a mostrar nuestra rabia contra la anulación de la ley de control de precios de alquileres, que protegía, en primera línea, a la clase trabajadora y a la población migrante. A propósito de esta coyuntura, que pone en entredicho el mito del estado de bienestar alemán, presentamos un análisis del compañero Dario Farcy.

Por Dario Farcy

El jueves 15 de abril del 2021 fue un día de contrapuntos. Un día de injusticia, un día en donde los que gobiernan al mundo dejaron en claro quién gobierna, pero también fue un día de furia y de esperanza para lo que viene. Fue un día de esos que no abundan en Berlín. 

Ese día la Corte Suprema de Alemania (Bundesverfassungsgericht) decidió que la ley que imponía un límite al aumento irregular de alquileres (Mietendeckelgesetz) en Berlín es inconstitucional. Ningún valor tiene, al parecer, que esta medida afecte a más de 1.5 millones de habitantes de la ciudad capital[1]. Tampoco parece importar que la Ley fue aprobada en enero de 2020 en el Senado de Berlín con votos de la mayoría de lxs diputadxs elegidxs por el pueblo. Quedó claro que el Estado sigue manteniendo esa variable escrita en piedra desde sus orígenes: defender los intereses de los que más tienen.   

«Desde Latinoamérica sabemos muy claramente lo que significa la colusión entre el poder judicial y los partidos defensores del estatus quo. En nuestras tierras el llamado lawfare ha logrado destruir leyes ampliamente debatidas por el pueblo y votadas por una gran mayoría de lxs diputadxs y senadorxs, como la Ley de Medios en Argentina, o han logrado perseguir y encarcelar a líderes populares como Lula en Brasil.»

La decisión judicial reabre la posibilidad para que los grandes jugadores del sector (entre ellos la gigante inmobiliaria “Deutsche Wohnen” que tiene un total de 110.000 departamentos solo en la capital alemana y es la segunda empresa más importante del sector a nivel nacional, por debajo de “Vonovia”)[2] impongan condiciones y precios con el único límite de su imaginación, al mismo tiempo que puedan cobrar retroactivamente los alquileres desde diciembre hasta la fecha.

Es un día triste para la gran mayoría de lxs habitantes de Berlín, incluso para esxs que hoy en día piensan que esta medida no los afecta pero que más rápido que tarde verán su nivel de vida decaer ante el aumento generalizado de precios (desde el año 2009 los alquileres han aumentado un 40% en Berlín, mientras que la inflación acumulada en esos años fue de solo 14,1%)[3]. No es menor tener en cuenta que la medida afecta a 9 de cada 10 departamentos en alquiler en la ciudad[4]. Pocas veces quedo tan claro el efecto negativo directo de una medida sobre las mayorías, también pocas veces ha quedado más claro la connivencia entre partidos políticos de derecha y el poder judicial. 

Desde Latinoamérica sabemos muy claramente lo que significa la colusión entre el poder judicial y los partidos defensores del estatus quo. En nuestras tierras el llamado lawfare ha logrado destruir leyes ampliamente debatidas por el pueblo y votadas por una gran mayoría de lxs diputadxs y senadorxs, como la Ley de Medios en Argentina, o han logrado perseguir y encarcelar a líderes populares como Lula en Brasil. Son solo algunos ejemplos de cómo la supuesta imparcialidad de la justicia y la división de poderes solo funcionan cuando se trata de defender los intereses de las grandes corporaciones.

En el caso alemán esta alianza entre grupos empresarios, partidos de derecha y sistema judicial quedó demostrada sin sutilezas en el proceso contra la Mietendeckel. Desde la aplicación de la normativa los partidos representantes de las corporaciones, es decir la CDU y el FDP, comenzaron una campaña en contra de la misma, llegando al extremo de que 284 diputadxs de estas fuerzas presentaron la demanda sobre la cual se expidió la Bundesverfassungsgericht.[5]

Como si esto no fuera suficiente, el presidente de la Bundesverfassungsgericht es un miembro reconocido de la CDU y fue diputado en el Bundestag por más de diez años en representación de ese partido. Así el actual partido gobernante, que posiblemente también lo será en el futuro, cierra el círculo de intereses privados. Haciendo lobby, presentando la demanda y teniendo entre sus filas al   juez “imparcial” definen públicamente, lo que ya han decidido de espaldas al pueblo: defender los intereses de los empresarios del negocio inmobiliario. Razones de sobra tienen para accionar de esta manera: el 80% de los aportes económicos de la CDU provienen de las empresas inmobiliarias.[6]

No hay que olvidarse de esta terrible historia, ya que los grandes medios de comunicación, de la mano de los partidos de las inmobiliarias, están lanzando una campaña para desligar de la culpa que les compete a esos partidos por empeorar significativamente los niveles de vida de la población. A nadie se le escapa que la decisión de la Bundesverfassungsgericht es una de las más controversiales de los últimos años, y que implica un gran costo político para los partidos que la apoyan. En septiembre de este año habrá elecciones nacionales, y allí se encuentra la razón para intencionalmente confundir a la opinión pública sobre quien tiene la responsabilidad política de esta decisión. 

Enfrente del poder judicial está el pueblo

Al mismo tiempo ese día fue uno de lucha y de expresión de rabia popular frente a estas medidas en contra de millones de personas. Espontáneamente entre 15.000 y 20.000 se movilizaron en contra de la resolución de la corte suprema. Se movilizaron diferentes sectores que habitualmente no comparten consignas o banderas en común, pero que entienden claramente que la lucha contra la especulación financiera es uno de los puntos centrales de la situación actual. En una ciudad y en una sociedad donde lo espontaneo no abunda y las formas de intervenir en la escena pública se encuentran hiper-reglamentadas, es algo que vale la pena remarcar.

A su vez, existen diferentes propuestas para lanzar una campaña a nivel nacional similar a la que llevó a la ley de Mietendeckel en Berlín. 

En un contexto en donde la vida social y política debido a las medidas tomadas ante la pandemia global han quedado fuertemente restringidas, y donde ha quedado al descubierto quienes son los que efectivamente gobiernan nuestros Estados, esto puede ser la chispa que inicie un nuevo ciclo ascendente de luchas populares.

«Al mismo tiempo ese día fue uno de lucha y de expresión de rabia popular frente a estas medidas en contra de millones de personas. Espontáneamente entre 15.000 y 20.000 se movilizaron en contra de la resolución de la corte suprema.»

Hasta ahora, el Estado alemán ha dejado claro que defenderá los intereses privados por sobre el de las mayorías; con pandemia, o sin ella. Y la perspectiva de un nuevo gobierno de la CDU liderado por su ala más extrema parece configurar un escenario de mayor debate, unidad y organización de los sectores progresistas y de izquierda en pos de encontrar respuestas colectivas a esta pandemia llamada capitalismo. 

La decisión de las elites de ir en contra de la Mietendeckel puede haber sido el punto de inflexión para que muchxs ya no depositen sus confianzas en los partidos tradicionales y en el sistema en general. Podemos estar asistiendo a un aumento de la desconfianza que las mayorías tienen frente a las instituciones públicas, y eso implica una tarea ardua para la izquierda en búsqueda de respuestas innovadoras y creativas en aras de construir mayorías que permitan transformar la realidad.


[1]https://www.sueddeutsche.de/politik/berlin-mietendeckel-karlsruhe-1.5265936

[2]https://www.tagesspiegel.de/berlin/deutsche-wohnen-in-berlin-110-000-wohnungen-110-000-renditeobjekte/20425844.html

[3] https://www.inflationsrate.com

[4]Bundesverfassungsgericht: Berliner Mietendeckel verfassungswidrig | tagesschau.de

[5]https://www.tagesschau.de/inland/innenpolitik/mietendeckel-klage-101.html

[6]https://www.spiegel.de/politik/deutschland/lobbyismus-immobilienwirtschaft-ist-groesster-cdu-spender-a-e7fb0d5d-28a0-4532-b4a4-a3a8bbab75f4-amp?fbclid=IwAR0CayI-EsATvLCxlG_ia4BKcLJD8q6Zdbe1CetykcBGqSJi3fD-k-ifnu8

Intervención del 8M 2021

El pasado día internacional de la mujer*, lxs compañerxs de diferentes grupos feministas cercanos a Abya Yala participamos en la movilización «Nuestra vida, nuestra resistencia. Rompamos el silencio, rompamos el sistema.» visibilizando las luchas de las mujeres* en nuestros distintos territorios y de mujeres* migrantes en Alemania y Europa. Acá les compartimos el discurso que fue leído allí:

Como todos los años, nos unimos una vez más al paro del 8m. Las políticas de muerte y exclusión en las que estamos sumergidxs se agravan en tiempos de pandemia y la crisis global golpea doble a mujeres* y disidencias sexuales, y aún con mayor fuerza a lxs migrantes, empobrecidxs, racializadxs e ilegalizadxs. La Pandemia ha dejado visible que el sistema en que vivimos es un sistema que transgrede los derechos humanos y la naturaleza. Los Estados fingen detener un virus, pero a quienes detienen y limitan es a la población que siempre ha sido marginada. Los estados patriarcales y neoliberales, en su infinita mezquindad, boicotean y criminalizan nuestra lucha feminista.Los estados han obligado a millones de mujeres y niñas a estar encerradas con sus abusadores, soportando la sobrecarga del trabajo doméstico y de cuidados reproductivos. Han obligado a refugiadxs a estar encerradxs en condiciones miserables, con frío y hambre, sin agua potable ni la mínima protección sanitaria. El problema no es la pandemia. Es el sistema.Este sistema que nos ha demostrado que existen „buenxs“ y „malxs“ migrantes. „Buenxs“ porque podemos migrar y „malxs“ porque tuvimos que hacerlo. En la estadística somos “diversidad”, “integración” y “multiculturalidad”, pero en la realidad nos enfrentamos al estigma hacia ciertas nacionalidades, culturas y costumbres; a trabajos precarizados, un sistema con migrantes de «primera» y «segunda» clase. Escuchamos discursos de bienvenida, y sin embargo no tenemos derecho a voz, a voto ni representación, a muchxs se nos ilegaliza, y deporta en la mitad de la noche para que nadie se entere; como mal dijo Seehofer ”la madre de todos los problemas es la migración”… Somos coloridxs y ruidosxs, y lo somos también acá para exigir nuestros derechos. ¡La migración es un derecho humano!Con furia latina también denunciamos las prácticas colonialistas que se renuevan para mantenerse intactas.

El estado alemán es cómplice de los asesinatos a luchadorxs sociales de Abya Yala, sabemos que sus balas mataron a Marielle Franco y muchxs más, y que brindan entrenamiento a las policías corruptas que cada día son más fascistas.Gritamos BASTA DE AGRANDAR SUS RIQUEZAS EXPLOTANDO NUESTRAS TIERRAS Y NUESTRAS CUERPAS! Nos cansamos de su cinismo ecológico con políticas extractivistas, el litio para sus autos eléctricos nos mata, la industria papelera y forestal nos seca y destruye, Bayer-Monsanto nos envenena, sus sellos Fair Trade no tienen nada de justos!Repudiamos la apropiación cultural que solo exotizan nuestra existencia, NI LA TIERRA NI LAS CUERPAS SOMOS TERRITORIO DE CONQUISTA. Volvemos a nuestras cosmovisiones rechazando sus categorías binarias y heteronormadas impuestas a punta de violencia y despojo hace más de 500 años.Desde la conquista occidental el abuso sexual y la violación se han usado como métodos de opresión y castigo a la insurrección. El adoctrinamiento e imposición de los roles de género es utilizado por gobiernos con instrumentos que se oponen a los avances de la lucha feminista, como el de la marea verde que legalizó el aborto libre y gratis en Argentina. Además invisibilizan los feminicidos tanto en Abya Yala como en Alemania, como si no fuera un problema. Es indespensable tematizar el sesgo de género, el abuso y acoso sexual hacia mujeres, niñas y disidencias, los cuales no se limitan a espacios conservadores o de derecha. Tenemos que tratar el problema desde la raíz, erradicando la mentalidad de castigo que no fomenta la autoreflexión y cambio de conducta sexista, racista, lesbofóbica y transfóbica. Nuestra respuesta es una lucha colectiva, de autocuidado, de denuncia, rompiendo el silencio para quebrar el sistema patriarcal. Las mujeres y disidencias luchamos internacionalmente para un nuevo orden mundial, y nuestra lucha feminista tiene que ser también antiracial y anticolonial.Luchamos por la liberación de los territorios, lxs cuerpxs y los afectos. Solidarizamos con la lucha y resistencia antipatriarcal y anticapitalista en Palestina, Sudán, Kurdistan, India, Vietnam, Polonia, España, Turquía, estamos con nuestrxs hermanxs por sobre todas las fronteras.

Si el cuerpo es lo que nos queda, si el cuerpo es lo que nos quitan y nos violan, es el cuerpo con el que nos vamos a cuidar, vamos a gritar por justicia, vamos a llorar y vamos a resurgir de las cenizas. Es lo único que nos queda, es lo último que nos quitan, es todo con lo que sabemos sanar.

Asamblea de Mujeres* y disidencias sexuales/Bloque Latinoamericano

Ni Una Menos Berlin

Sor Juanas

Kabilda- Berlin

Lafi

Xochicuicatl e.V.

Sorora

Sobre Hanau

El 19 de febrero de 2021, se realizó en Berlín una marcha impulsada por diferentes grupos migrantes para conmemorar a las víctimas del atentado terrorista y racista de Hanau, acontecido hace un año. Les compartimos la intervención leída por compañerxs del Bloque durante la manifestación:

No existe el capitalismo sin racismo!

No existe el imperialismo sin racismo!

No existe el patriarcado sin racismo!

No existe el colonialismo sin racismo!

Hoy, el racismo continúa afectando estructuralmente la vida y muerte de nuestras comunidades. El racismo nace aquí en Europa, nace con el colonialismo europeo como instrumento deshumanizador a mano del capitalismo y se convierte en una estructura de poder, legitimada hoy por los Estados-Nación, entidades responsables por la aniquilación de la vida.
La historia del racismo nunca dejó de estar ligada con el despojo colonial, ni con las geografías del capital construídas bajo régimenes raciales que aún pretenden eliminar la soberanía de nuestras vidas y nuestros territorios. Esta es la verdadera cara de la ilustración europea. 


Aquí y ahora, vemos también como la violencia racista es un problema estructural y no es solo parte de su pasado. El racismo continua oprimiendo a las comunidades racializadas, diferenciadas a partir de la construcción de una supremacía blanca, como un lugar de poder. Pero el funcionamiento del racismo solo es posible a partir de sus poderes políticos, de todo su aparato estatal, incluída la naturaleza de la violencia y represión policial, el régimen migratorio y la criminalización de la migración. El Estado es donde se cristaliza la realidad de su sistema político y económico que mantiene las estructuras de dominación racial, reflejadas en la ideología social, la violencia y el terrorismo supremacista blanco. Ante esta historia, se hace cada vez más urgente articular respuestas más amplias, colectivas, autónomas, democráticas y radicalmente transformadoras. Es momento de de cambiarlo todo!

Hoy, estamos aquí porque nos negamos a que la violencia sobre nuestros cuerpxs continue siendo normalizada. Nos negamos a que las relaciones estructurales del racismo sigan siendo encubiertas y se siga ocultando su origen colonial y esclavista. Nos negamos a recibir como respuesta reformas neoliberales que banalizan el racismo y lo perpetúan. Estamos aqui para cuestionar por qué a los cuerpos racializados se les imponen fronteras mientras que al capital no.
 

Desde el Bloque Latinoamericano nos sumamos al acto de memoria del atentado racista en Hanau. Hanau es hoy también parte de nuestra memoria colectiva. Lo acontecido en Hanau evidencia la decadencia de un sistema colonial, capitalista y patriarcal que da forma a esta sociedad. Atentados como Hanau nos llaman siempre a auto-organizarnos colectivamente desde nuestro territorio-cuerpo, para crear nuevos mundos, transformar y sanar relaciones sociales, construir nuevas geografías decoloniales, antipatriarcales, que defiendan la vida, aqui y ahora. Creemos que los cuerpos y las comunidades racializadas, migrantes y diaspóricas, también somos territorios en resistencia, interconectadas por una historia similar de colonización y por un presente en común. Cuando matan a unx, nos matan a todxs. El dolor de sus familias es el nuestro. Su lucha por la dignidad es nuestra lucha. Es ahí donde radica la fuerza y la importancia de tejer nuestras alianzas. Desde el Bloque estamos creando espacios colectivos de reflexión y acción directa, que nos ayuden a construir relaciones que confronten todas las formas y todos los símbolos del racismo estructural, en donde no exista un valor diferenciado de nuestras vidas y nuestros mundos, ni las “inmigraciones ilegales”, ni la violencia policial, y donde creemos comunidad en contraposición a la individualidad de un sistema moderno y neoliberal. Nos acuerpamos en la lucha. Llamamos a la resistencia, a la acción y a la agitación. Llamamos a no olvidar Hanau. Recordar a Hanau colectivamente significa sanar los traumas de esta sociedad racista. Hanau es parte de nuestra memoria colectiva y vive para siempre en nuestros cuerpos!