Perspectivas feministas frente a la pandemia. La Línea Aborto Libre y la Defensoría Popular (Chile)

La siguiente conversación forma parte de una serie de entrevistas producto de la colaboración entre la Alliance of Internationalist Feminists y la Asamblea de mujeres* y disidencias sexuales del Bloque Latinoamericano Berlín. La iniciativa busca difundir las denuncias que hacen organizaciones de mujeres y feministas frente a la pandemia y las crisis que está provocando en sus diferentes contextos.

Para comenzar quería preguntarte sobre tu participación en la línea Aborto Libre y en la Defensoría Popular, ¿cuándo comenzaron a organizarse como colectiva y como organización, y cuáles son sus principales luchas?

Bueno yo soy Bechi, Betsabé Carrasco, soy abogada, trabajo en dos organizaciones en Santiago, la Línea Aborto Libre y en la Defensoría Popular. Respecto a la Línea Aborto Libre, esta es una organización que surge el año 2009, y que se constituye como una de las primeras líneas de acompañamiento telefónico en materia de derecho a decidir el aborto. Y desde esa fecha, hasta la actualidad, ha seguido articulando en diversos procesos, básicamente entregando información segura de cómo abortar con pastillas. El activismo está compuesto por mujeres y lesbianas y desde ahí hemos hecho bastante activismo. Hoy día básicamente estamos con toda la contingencia de pandemia y las posibilidades que tienen las mujeres en este contexto de delimitación de las fronteras y de restricción de los intercambios. Hay un montón de mujeres que están teniendo embarazos inesperados y que hoy día no tienen una solución para ponerle término. Y eso es bien complejo porque hay un desabastecimiento generalizado de medicamento para abortar, teniendo presente que en Chile, estos medicamentos,  que son la forma más segura para abortar según la OMS, están escasos, no existen y tampoco son de venta legal pública. O sea no se pueden conseguir. La única forma de conseguirlo hoy día es a través del mercado ilegal o por redes feministas. Las redes feministas ya han levantado alertas de desabastecimiento completamente y algunas ya no tienen nada. Y el mercado ilegal por supuesto ha proliferado, lo que ha significado que muchas mujeres han accedido a medicamentos falsos, a estafas o derechamente a medicamentos que ponen en riesgo sus vidas. Y bueno, la CEPAL señaló que iba a haber un aumento tremendo de embarazos inesperados durante este tiempo, por esta falta de acceso a medicina que ponga término al embarazo.Y por otro lado, desde el otro activismo en que estoy hoy día, es la Defensoría Popular. La Defensoría Popular es una organización que nace el 2006 y que trabaja en la defensa de personas criminalizadas por el Estado. A propósito del 18 de octubre, de la revuelta social que empezó a forjarse en Chile, obviamente empezó la represión, muchas personas detenidas y al día de hoy todavía sigue una cantidad importante de personas privadas de libertad. Y el problema que hemos tenido con las personas privadas de libertad es que la cárcel siempre ha sido un muy mal lugar para estar, pero en el contexto actual, esto se ha agudizado. Primero, por el hacinamiento propio de la privación de libertad, en segundo lugar, porque las personas que están en un recinto penitenciario son personas pobres y por tanto sus redes de apoyo y de acompañamiento también son personas pobres y que al día de hoy están bien complicadas para poderles proveer alimentos, encomiendas. Y en tercer lugar, podríamos decir que es la nula capacidad del Estado para asegurar la salud de las presas y los presos dentro de los recintos penales, se ha traducido hoy día en que han habido bastantes motines dentro de diversas cárceles. Por ejemplo, una de las cuestiones más importantes que, como en varias ciudades de Chile existe cuarentena total, las visitas a los presos y presas están suspendidas y eso por supuesto que afecta mucho en su calidad de vida, porque la visita va con la encomienda y aparte proveen contención emocional al preso o presa que está en una condición muy compleja. Entonces esos dos escenarios a mi me ha tocado vivirlos super de cerca con mucha angustia, mucha desesperación de familias de presos y presas.

Me decías entonces que está muy difícil el acceso al medicamento para generar el aborto, el miso, ¿cierto?

Hay dos medicamentos que son súper importantes, uno es el misoprostol o “misotrol”, que le dicen coloquialmente. Y el otro medicamento es el que le dicen “mife”, que es la mifepristona. Esos dos medicamentos se pueden ocupar de manera conjunta o solamente el miso. Uno es el método simple y otro es el método combinado. Ahora, en Chile siempre ha habido disponibilidad más de miso que de mife. Sin embargo, a través de redes feministas existía mife. Lo bueno de la mife es que es un medicamento que acelera el proceso de interrupción del embarazo y hace que sea más sencillo, más rápido y más seguro para la mujer. Hoy día simplemente no hay. Y hemos recibido denuncias de algunas mujeres que han tratado de obtener el medicamento y que inclusive han estado en proceso de subasta, o sea “¿quién da más por las pastillas?”. Es horrible y súper complejo, te das cuenta que hoy día está la típica estafa que están haciendo es que le dicen a la mujer que haga la transferencia y que no se pueden juntar porque estamos en situación de cuarentena. Así que le dicen que le van a hacer envío, pero una vez que le depositan el dinero, no realizan el envío, desaparecen, cambian de celular, etc. Entonces ha estado súper díficil. Y por supuesto que esto trae una consecuencia de salud pública, o sea lo que vemos las feministas es como esta compensación de todas las personas que van a morir, versus esta cantidad de embarazos indeseados, como este equilibrio propio del capitalismo.

Claro. Y respecto al aumento de la violencia contra las mujeres, hay  varias organizaciones que han denunciado esto mismo a nivel mundial.

Mira, nosotras hemos recibido varios casos de necesidad de acompañamiento feminista que es el que hace la Línea y las mujeres nos relatan que son objeto de violación dentro de su domicilio, por un tío, por su pareja, o sea…llegando a ese nivel. Mucha violencia intrafamiliar, mucha violencia económica.

¿Y el Estado de Chile ha tomado medidas en estos casos? Y ustedes como colectiva, ¿de qué manera se están enfrentando a estas violencias en la situación actual?

Lo primero, el Estado ha implementado algunas medidas que son por ejemplo una línea de atención a violencia, pero, según un reportaje de CIPER, no hay información clara de qué acción se toma respecto de esas denuncias en esa línea. Entonces si bien ha aumentado mucho la violencia contra las mujeres, creo que era un 200% más de llamadas telefónicas, el Estado no ha dado cuenta de qué acciones ha estado tomando para hacer frente a esta situación. Es evidente que ha aumentado la violencia intrafamiliar, ha aumentado la violencia doméstica, pero, ¿cuáles son las acciones que emprende el Estado? Yo creo que son super pocas y super innecesarias porque ya de antes teníamos un vacío. ¿Qué hacía una mujer cuando era víctima de violencia intrafamiliar? Si se atreve a denunciar, se inicia un proceso de judicialización y más que eso, no se inicia un proceso de contención emocional, otro tipo de ayuda. Pero lo que sí se ha levantado desde organizaciones feministas es bastante asesoramiento a nivel autónomo, como acompañamiento o catastro de mujeres o de niños, niñas y jóvenes que pueden estar en situación de violencia. Y, al mismo tiempo, se han provisto bastantes servicios de acompañamiento psicosocial, como a nivel psicológico. Y como Línea, en el marco de nuestro activismo, que es que las mujeres quieren abortar y no pueden hacerlo, hemos tratado de aumentar nuestra capacidad de respuesta a través de las redes sociales. Hoydía Instagram se constituyó como uno de los canales más importantes para recibir preguntas y denuncias. Así que hemos estado activando bastante eso. Y con el contexto actual hemos priorizado acompañar a mujeres que quieren interrumpir su embarazo que estén en situación de violencia, o sea que sufrieron un abuso sexual, violación, o que están en contextos muy complejos. Por ejemplo, una mujer que tiene dos hijos y no puede tener un tercero porque en verdad se muere de hambre. Entonces eso es lo que hemos hecho, pero por supuesto que nuestra respuesta es super ineficiente, en el sentido de que no tiene capacidad de acceso, o sea somos activistas, somos autónomas. Al menos tenemos financiamiento de un fondo internacional para poder seguir funcionando, pero igual no da. También, en general, desde el activismo feminista muchas compañeras son autogestionadas y autónomas por lo que hoy día están super precarizadas. Entonces desde los fondos internacionales nos dijeron que podíamos apoyar a las compañeras que estén en estas situaciones para que puedan seguir en el activismo. Pero realmente, la situación está crítica, o sea se viene una crisis social y económica potente.

Y sobre la dificultad que me decías de trabajar desde la autogestión, ¿cómo lo han vivido ustedes a nivel interno como colectiva? Y en términos emocionales también.  

Mira, lo bueno es que cuando una está en una colectiva que lleva un tiempo trabajando, estos momentos de crisis te ayudan a unirte. Y por otro lado, también como una está siempre en un computador, o en un celular, la comunicación a veces se vuelve un poco más fluida. Es medio paradójico, pero sí. Y eso nos ha pasado como colectiva porque necesitamos dar respuesta muy rápida a través de redes sociales. Y por otro lado, una dificultad que teníamos es que muchas compañeras del activismo no tenían buenos equipos tecnológicos. Y hoy día tuvimos que suplir esa carencia y la Línea tuvo que ponerse con equipos tecnológicos para que todas pudieran estar conectadas al mismo nivel. O sea ahora, para seguir haciendo activismo, hay que por lo menos asegurar la conexión a internet, un dispositivo correcto y la sostenibilidad de tu vida, que es al menos poder pagar cuentas de arriendo, dividendo, y tu alimentación. Tenemos varias compañeras que se quedaron sin trabajo. Pero, tenían ahorros, y con el apoyo de la colectiva pueden sortearlo. No hay ofertas de trabajo, a menos que seas del área de la salud. Entonces está díficil en ese sentido. Pero nosotras desde el activismo estamos medias protegidas porque si a una compañera le pasa algo, sabemos que la red de activistas está ahí. Y te das cuenta que hoy día hay un montón de mujeres que se acercan a nosotras a pedirnos colaboración y ayuda y a veces simplemente información, pero que no tienen ni una red. Y también hay chiquillas que se acercan a nosotras que son migrantes, que no tienen ninguna red, no tienen plata, no encuentran trabajo…

¿Cuáles crees que son sus desafíos, oportunidades en el escenario actual?

La Línea es una colectiva que la mayoría somos mujeres mayores de 30 años, entonces podríamos decir que estamos en un rango de edad mayor al activismo más joven del feminismo y nos hemos dado cuenta que  a veces tenemos pocas herramientas comunicativas. Ahora hemos descubierto que algunos contenidos en instagram hay que hacerlos súper claros y específicos para que sean entregados de manera concreta al público. Entonces yo creo que hoy día hemos tenido varios desafíos en terminos de ocupar nuevas herramientas , por ejemplo herramientas audiovisuales, el uso de podcast. Ahora tenemos una cuenta de bluejeans para poder comunicarnos mejor y estamos haciendo un taller vía online. Estamos potenciando todas nuestras redes sociales, que antes teníamos un post al mes en el instagram, hoy día cada día por medio. Por otro lado, igual nosotras teníamos un activisimo muy fuerte con usar plataformas seguras. Por ejemplo, usar jitsi, signal, usar riseup, protonmail. En general, todas nuestras comunicaciones son seguras y eso es una gananacia, porque estamos super cubiertas de antemano.

Y ese taller que me decías online, ¿de qué es?

Es un taller de aborto autónomo que estamos haciendo. Y consta de ocho sesiones, que va a ser los días lunes y los días viernes, y ya tenemos a cuarenta chiquillas inscritas. En la primera sesión explicamos nuestra estrategia, cómo hacer acompañamiento y por ejemplo, yo la semana pasada tuve el taller de aspectos legales. Y estamos haciendo eso, porque hoy día hay una necesidad de ese conocimiento. Hicimos la convocatoria y en muy pocos días no escribieron como 200 chiquillas, y solo podíamos darlo como para 50 porque el bluejeans te da esa capacidad. Ahora hay ansias de conocimiento diferente. En verdad nuestra preocupación hoy día es el desabastecimiento de medicamentos. Y coincide justo con el pick de la pandemia y eso significa que se restringen más las fronteras, la disponibilidad, el transporte. Así que ahora en realidad estamos empezando a hacer una campaña desde la anticoncepción, la prevención. Y hablamos igual del rollo que tiramos todo el rato, la heterosexualidad obligatoria, el patriarcado, que los hombres se ausentan…es que queda como de manifiesto, porque ahi te das cuenta que las cabras abortan solas. Los hueones no están al lado de ellas, muy pocos, y te das cuenta que la decisión siempre parte por nuestro cuerpo.

Para hablar un poco de la Defensoría Popular, ¿qué dirías que son los desafíos que tienen ahora en este escenario? Considerando lo que me decías de esas restricciones de las visitas.

En el colectivo de la Defensoría Popular tenemos varios casos. Pero hoy día nuestra prioridad y nuestro centro son las personas privadas de libertad. Porque igual los otros procesos de personas sin privación de libertad están en una situación diferente, porque no van a ir a juicio, entonces podrían postergar. Pero, las personas privadas de libertad siguen en esa condición y su escenario no cambia mucho, entonces hay que hacer ciertas acciones para agilizar los procesos judiciales para que no estén tanto tiempo en la cárcel. Pero, como te decía al principio, ha sido bien complejo, por dos razones. La Defensoría Popular es una organización autónoma que se financia con los aportes de los defendidos, son cabros jóvenes, entonces organizaban algun tipo de actividad para poder financiar el trabajo que realizamos nosotros y nosotras. Sin embargo, eso ha sido bien mermeado hoy en día porque en el centro  están otras cosas como la alimentación. Y por otro lado, no hemos tenido ningún caso, al menos ninguno de nuestros defendidos ha estado contagiado. Pero algunos de ellos no han recibido durante mucho tiempo ni encomienda ni visita. Entonces es una situación muy compleja dentro de la cárcel porque todo se mueve con plata. Si no tienes plata, si no tienes redes, si no tienes financiamiento, es poco lo que te puedes mover. Así que ahi hemos estado los abogades entrandole un poco de plata, los presos también son muy solidarios, al menos los de la revuelta, entonces comparten lo que pueden recibir o no.  Pero, hoy día el Estado represor y criminalizador sigue funcionando. Y eso implica que estos chiquillos que ahora están privados de libertad, en esta crisis social, política y de salud, prontamente van a tener juicios en su contra, y eso significa que lo que el Estado está persiguiendo es su responsabilidad penal, o sea su condena. No ha habido un criterio de flexibilización de los tribunales. Entonces sigue habiendo gente condenada y sigue habiendo gente que podría estar en la calle, con otra medida cautelar, privada de libertad con prisión preventiva. Yo creo que hay una cuestión que se ha estudiado mucho más por la sociología, que es que hoy día el Estado se perfecciona desde lo represivo y desde lo criminalizador, sobre todo el Estado chileno que tiene una historia, lo continúa haciendo. Se está empezando a ver las primeras condenas a propósito de los presos detenidos por la revuelta. Como que están pensando “está todo medio calmo, aprovechemos de condenar, dejar gente presa, porque mañana van a volver las protestas y ya van a estar presos”. Les conviene mucho porque nosotros en algun momento sacamos a algunos chiquillos privados de libertad, pero tampoco nos fue tan bien. Y nuestros representados, la gran mayoría, son personas jóvenes y que no tienen antecedentes previos, o sea que en abstracto, podrían estar afuera. Y si bien ninguno de nuestros defendidos ha estado contagiado, hay una situación muy grave en la cárcel de Puente Alto, donde hay un contagio de al menos el 50% de la población penal, y no han habido medidas concretas. En una cárcel altamente hacinada, un gendarme contagió y empezó a propagarse y quedó la cagada. Sacaron a algunos presos y los movieron para otro lado. Pero lo que pasó, es que ahí tampoco habían restringido las visitas, o sea llegaron visitas, de San Bernardo, Puente Alto, La Pintana y ya aparecieron los primeros contagios también en esas comunas. En Chile casi todas las cárceles están hacinadas. A excepción las de la Patagonia, al sur, nadie quiere ir para allá preso. Entonces igual ha sido díficil la situación de los privados de libertad porque gendarmería no asegura los derechos, no asegura condiciones de salubridad. Como algo tan sencillo para una que es darse una ducha de agua caliente, los presos acá no tienen agua caliente. Al menos tienen jabón, tienen agua, pero no agua caliente y en esta época el frío, es complejo. Además, desde que hubo protestas en El Bosque, actualmente hay nueve personas en prisión preventiva por esos hechos. Entonces el Estado represor ha seguido operando, no ha cesado, de hecho las políticas represivas se han agudizado bastante. Tenemos más policías  en las calles, tenemos más militares vigilando, la política represiva sigue.

Y para ir concluyendo, ¿cómo te imaginas que se podría unir fuerzas a nivel internacional? ¿qué crees que es importante de denunciar?

Desde el activismo de la Línea, una situación importante de denunciar es el hecho del desabastecimiento y contar cómo los Estados modernos, particularmente el Estado chileno y los Estados de Latinoamérica y el Caribe no aseguran el acceso a la decisión de las mujeres sobre sus cuerpos. Eso es super importante relevarlo porque el escenario está complejísimo entonces probablemente el próximo año veamos todos los cambios de la tasa de natalidad que han existido, y sobre todo con las consecuencias de una crisis global económica que en Chile ya estaba. Quizás sea bueno contarlo desde esa amplitud de mirada. Yo creo que lo que pasó el último tiempo, a propósito del hambre, ha sido el reflejo fiel de lo que se veía venir. Está la cagada a nivel social y el hecho que las mujeres no puedan tener derecho a decidir sobre sus cuerpas, trae también consecuencias. Así que yo creo que desde ahi se podría hacer alguna articulación como la denuncia, el catastro e ir viendo cómo se da respuesta a eso.  Hoy hablabamos que era re importante hablar de la vida y los cuerpos de las mujeres, la decisión que implica ello, quiénes son las mujeres que hoy día no quieren tener guagua, son las mujeres pobres, que tienen dos o tres hijos, y que no pueden seguir teniendo un cuarto hijo. Y por otro lado, la necesidad de hablar hoy día del aborto no como una cuestión tabú, sino como una necesidad, que está vigente y que por supuesto que el Estado no garantiza absolutamente nada. ¿Qué pasa con la salud de las mujeres? Y de otros cuerpos que puedan quedar preñados, no está en el centro. Sabemos que nunca ha estado al centro, pero son discusiones que hay que dar. Y con los casos de violación, pasa que la ley de aborto en tres causales, que es muy mala, muchas chicas no se atreven a ir al hospital y denunciar, por los prejuicios, por los estigmas. Y además que hoy día acceder a un servicio de salud, es muy difícil por la embarrada que está.