La resistencia popular en el país del altiplano nos recuerda que veinte años de poder popular no se borran con ajustes ni represión.
La resistencia popular en el país del altiplano nos recuerda que veinte años de poder popular no se borran con ajustes ni represión.
Este primero de mayo nos encuentra en un contexto de crisis generalizada. La ofensiva imperialista, el racismo y la precarización laboral son expresiones de una misma estrategia del capital para disciplinar y fragmentar a la clase trabajadora a nivel global. Por eso, como trabajadores migrantes, nos toca organizarnos con el internacionalismo como horizonte político.
(a modo de análisis de una crisis profunda) LA TOMA DEL PODER: UN TRUENO EN NOCHE CERRADA Yo soy un revolucionario y cada día soy más revolucionario, porque cada día me convenzo más de que el único camino por el cual nosotros podemos romper la hegemonía capitalista, podemos romper la hegemonía de las oligarquías de […]